Por Luis Aranguren
23 abril, 2021

Comenzaba la pandemia y el encierro, pero Claudia debía alimentar a sus hijos. Pese a los riesgos, decidió salir a trabajar sin tener aún los papeles de su moto. Gracias a la ayuda de sus vecinos, pudo recuperarla.

Sin duda la pandemia por coronavirus no solo fue un golpe en cuanto a la salud se refiere, sino que además nos dio un duro ataque al bolsillo. Al estar encerrados, protegiéndonos del virus, para muchos era difícil trabajar. Por lo que debieron ingeniárselas para sobrevivir.

Si bien los gobiernos exigían a todos que se tomaran las medidas necesarias para evitar que aumentara la propagación, muy pocos dieron soluciones firmes para ayudar a aliviar el bolsillo de sus gobernados.

Twitter / Toma Mate

Estas personas se veían obligadas a salir y vender sus productos caseros, con los que no se harían millonarios pero tendrían un reingreso que los ayudaría. Una de ellas es Claudia Dueñas, una mujer argentina que salía a vender pan casero a domicilio, respetando las medidas de bioseguridad.

Ella no se dedicaba a esto normalmente, pero al no haber muchas opciones, aprovechó sus habilidades culinarias para sacar a su familia adelante.

Fue entonces cuando en uno de sus recorridos la policía le quitó su medio de transporte, su motocicleta con la que repartía el delicioso pan que hacía.

En la fotografía se mostró a Claudia Dueñas llorando mientras estaba sentada a un lado de la calle, con la caja en la que llevaba sus pan casero La mujer le imploró a los cuerpos policiales que por favor no le incautaran su moto, era su único modo de proveer a su familia.

“Yo vendo productos de panadería en los hogares. También hago mandados a personas que no pueden salir de la casa por la situación que estamos viviendo”.

–Claudia Dueñas dijo a medios locales–

Cabe resaltar que nada se debió a la pandemia, sino que acababa de comprar la moto y no tenía los papeles con el traspaso. Por suerte, en redes sociales se dio a conocer y pudo recuperar su moto. Ahora sigue trabajando con sus deliciosos panes.

Por supuesto tuvo que pagar una multa, con dinero recogido gracias a la ayuda de sus vecinos y amigos en redes que la apoyaron en todo momento.

Saben que vivir en Pandemia es algo difícil, muchas neveras vacías por falta de empleo. Además, parece que es muy popular por sus panes por lo que todos quieren comprar uno. Esperemos que pueda seguir trabajando sin ningún tipo de impedimento esta vez.

Twitter / Toma Mate

No nos imaginamos el sentimiento de responsabilidad que debe tener, es una mujer que no solo hace pan casero, sino que también sale sola a repartirlos.