Por Luis Aranguren
12 enero, 2022

Estos infantes se dedican a trabajar todos los días en vez de ir a la escuela, por lo que el oficial de Paraguay conmovido les regaló una buena alimentación y un momento de paz.

Aunque no queramos que exista, la pobreza es una realidad en muchos lugares de el mundo y Latinoamérica no es la excepción, lo que produce que muchos niños se vean obligados a trabajar para llevar alimentos al hogar. Como si eso no fuera suficiente, muchos los tratan como una molestia, cuando lo único que hacen es intentar tener sus 3 comidas al día.

Por otra parte, la función de un policía es cuidar y proteger a los ciudadanos, pero esto es algo que no solo logran al empuñar un arma de fuego, sino también con actos de amabilidad.

YouTube / NPY oficial

Así lo demostró un agente identificado como Wilson González, quien durante su almuerzo se le acercaron 3 niños de escasos recursos a venderle chicle y caramelos. Al estar en servicio, no les compró las chucherías que vendían, pero los invitó a almorzar con él, les compraría a cada uno un plato de comida.

Según una entrevista que le hizo el medio televisivo NPY, el policía se conmovió al verlos esforzándose tanto y que cuando les preguntó qué querían, uno le respondió que lo mismo que él comía estaba bien.

YouTube / NPY oficial

La imagen se hizo viral en internet, pero el oficial contó que no se percató de estar siendo grabado, fue un acto de bondad que nació desde su corazón. Sabe que no puede cambiar sus vidas, pero al menos por ese día, podía regalarles un buen almuerzo a los 3 con todo y jugo.

No cabe duda que la vida de estos niños es difícil en la calle, expuestos al clima y no siempre con la mejor protección. Por otra parte, su alimentación suele ser pésima pues utilizan parte de sus ganancias para comprar más productos.

YouTube / NPY oficial

Esperemos que esto sea una fuente de inspiración para las personas de este país y el mundo, para que quienes puedan colaborar lo hagan del mejor modo. Un plato de comida hará la diferencia en la vida de estos pequeños y verán que el mundo los acepta, que hay personas que aunque no lo conozcan, se preocupan por ellos.

Aquel día fue ese amable policía, tal vez otros días sean otras personas igual de buenas.