Por Antonio Rosselot
10 junio, 2020

Una mujer de 60 años, oriunda de la región de Marche (Italia), fue sometida a neurocirugía con paciente despierto, en el que éste debe estar consciente y ejercitando el cerebro; algunos tocan violín o ven películas, pero ella decidió sentarse a deshuesar aceitunas para después prepararlas fritas al estilo de su región.

Hemos escuchado historias bastante insólitas en los últimos meses, todo debido al coronavirus. Sin embargo, la que les contaremos a continuación no tiene nada que ver con el COVID-19 y, por lo mismo, llama mucho la atención.

Bueno, además de que trata sobre una operación a cráneo abierto donde la paciente estaba despierta y preparando aceitunas fritas estilo «Ascoli».

Getty Images

Esta mujer, de 60 años, fue operada para removerle un tumor en su lóbulo temporal izquierdo, y estuvo todo el procedimiento en plena consciencia y preparando estas aceitunas, típicas de la región de Marche (Italia). De acuerdo a los médicos, la mujer dejó un total de 90 aceitunas listas en una hora y media de las dos y media que duró la operación en total.

La neurocirugía con paciente despierto es usada para tratar algunas condiciones neurológicas que afectan a las áreas del cerebro encargadas de la visión, el movimiento o el habla, entre otras. Para ayudar a que el cirujano haga el mínimo daño posible en el tejido sano, el paciente puede responder preguntas o hacer alguna actividad durante la operación.

Imagen referencial (Toronto Star)

Como el lóbulo temporal izquierdo controla el habla, la memoria y el movimiento del sector derecho de nuestro cuerpo, el método «permite monitorear al paciente mientras trabajamos en sus funciones cerebrales, y calibrar nuestra acción», según el Dr. Roberto Trignani, médico jefe de la operación.

Trignani cuenta además que ha hecho unas 60 operaciones de este tipo y, una vez, uno de sus pacientes tuvo que ver caricaturas en medio del procedimiento.

Memorie di Angelina

A su vez, preparar las aceitunas estilo Ascoli es bastante trabajoso y, al igual que en las operaciones, se requiere mucha precisión para lograrlas. Estas aceitunas verdes se rellenan con carne y son apanadas con harina, huevo y pan rallado antes de irse al aceite.

Nuevamente, el cuerpo humano y la ciencia demostrando ser maravillosamente complejos. Y bien por la señora, ¡esa habilidad no la tiene cualquiera!