Por Catalina Maldonado
2 septiembre, 2020

El emprendimiento “Pink Delivery” busca darle una oportunidad a mujeres con un trabajo ideal para aquellas con hijos o que estudian, porque pueden elegir sus horarios y trabajar solo algunas horas o fines de semana.

La pandemia por coronavirus sin duda ha venido acompañada de una crisis económica profunda que ha hecho a todos buscar nuevas formas de surgir, ya sea a través de nuevos empleos o buscar emprender con su propio negocio. Eso fue lo que María Claros Cavero hizo con el emprendimiento “Pink Delivery”. 

La mujer de 30 años de Cochabamba, Bolivia, perdió su empleo en una empresa privada producto de la pandemia y al ver que no tenía ingresos para solventar a sus dos hijos, lo único que tenía era una moto para movilizarse. ¿Qué podía hacer? Usarla a su favor y convertirla en su principal herramienta de trabajo. 

Pink Delivery

María comenzó realizando entregas a domicilio donde consiguió sustentar a su familia, y sin saberlo, se convirtió en la primera mujer de su zona en incursionar en este oficio. Sin embargo, ella no dejó las cosas hasta aquí, y a partir de esta experiencia, decidió crear su propia empresa de delivery. 

Así nace Pink Delivery, un singular emprendimiento que tiene como propósito brindar trabajo solo a mujeres. Esta es la forma que María encontró para ayudar a otras en su misma situación. Gracias a los horarios flexibles y jornadas libres, mujeres con hijos o que estudian pueden optar por este trabajo.

Pink Delivery

Se fundó hace casi un mes y medio e inició con cinco motocicletas que, hoy, se triplicaron y ya son 19 mujeres, quienes visten de rosado, son parte de este servicio como una manera de enfrentar la crisis económica provocada por la pandemia.

Además esta empresa permite que mujeres se sienten más cómodas en un rubro en que el número de ellas es muy reducido. “Para muchas era incómodo trabajar, aquí en Cochabamba, en delivery con puros hombres. Por eso hemos decido formar Pink Delivery, con el propósito de ofrecer responsabilidad y rapidez para la entrega de diversos productos”, indica María.

Pink Delivery

La motorista y ahora propietaria de Pink Delivery confía en que su empresa tendrá éxito porque considera que las mujeres conducen mejor que los hombres, son más responsables y cuidan el producto. “Las mujeres respetamos señales de tránsito, respetamos los semáforos, no corremos, somos más precavidas. Pienso que las mujeres somos más responsables y cuidadosas”, afirma.

A diario y a cualquier hora, desde la central instalada en la avenida Germán Urquidi, estas mujeres no dudan en encender sus motores y trasladar los pedidos de sus clientes. Por el momento operan en la zona central de Cochabamba, aunque algunos pedidos las requieren en Quillacollo y Sacaba. Además Pink Delivery está protegido por la Asociación de Delivery Cochabamba (Adeco). 

Pink Delivery

Los requisitos para las mujeres que quieran unirse a esta empresa es contar con una motocicleta en buen estado con papeles al día y licencia de conducir para esta categoría. También se aceptan bicicletas y en este caso, la propietaria debe presentar una copia de su cédula de identidad.

Para María Claros, el próximo paso es instalar un servicio de radiotaxis femenino en Cochabamba y por qué no, que crezca por todo Bolivia.

De la crisis siempre se puede salir adelante.