Por Lucas Rodríguez
19 octubre, 2020

Empujado por sus progenitores a iniciar un negocio, Sahid consiguió no solo su Nintendo Switch, sino también una valiosa lección sobre el mundo real y el esfuerzo. Hay que educarlos bien desde pequeños.

Cada padre, tío o incluso hermano mayor, se ha visto en la incómoda posición de tener que explicarle a un niño que el hecho de comprar cosas, no es simplemente una acción que se pueda realizar a ilimitadamente, cuando nos entre la gana. Tratar de hacerles entrar en sus cerebros aun en desarrollo conceptos como oferta y demanda, escasez de productos o flujos económicos es sin dudas que una pérdida de tiempo. Pero si no encontramos una manera de que al menos puedan entender la base de estos conceptos, puede que los estemos arrojando a la vida con una peligrosa falta de contacto con la realidad. 

En un dilema así se encontraron los padres de Sahid, un chico que estaba obsesionado con tener entre sus manos una consola de videojuegos portátil Nintendo Switch. El niño insistía e insistía con que quería uno, pero sus padres le decían que no: tanto el precio del juguete era demasiado alto, como la manera en la que Sahid lo estaba exigiendo era demasiado mimada. 

Facebook: Negociantes Internacionales

La energía que el niño mostró para querer conseguir su juego, fue algo que de todas formas vieron como una oportunidad. Trabajando junto a un programa de su colegio que motiva a los niños a crear negocios, ayudándolos a guiarlos y explicándoles conceptos de economía básica, Sahid se puso manos a la obra.

Facebook: Negociantes Internacionales

En lugar de simplemente regalarle los recursos, sus padres le dieron un préstamo para que comprar los insumos necesarios. Sahid decidió vender palomitas de maíz, para lo que tuvo que adquirir toda clase de alimentos, aceites y hacer un uso consciente de los utensilios de su cocina.

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Sus padres vieron felices como el niño invertía su tarde en preparar las palomitas, meterlas en bolsa, pegarles su marca y salir a venderlas por el barrio. Al poco tiempo ya tenía lo suficiente para comprarse su Nintendo Switch, pero en lugar de ello prefirió seguir adelante con su negocio: había descubierto una actividad muchísimo más gratificante que pasar horas sentado en el sillón, haciendo saltar a Mario. 

Facebook: Negociantes Internacionales

La historia fue rescatada por el Facebook de Negociantes Internacionales, quienes destacaron no solo la iniciativa de Sahid, sino que también la de sus padres por ocupar la propia energía del niño para enseñarle una valiosa lección que le servirá de acá a que se jubile. Esa es la clase de padres que admiramos.