Por Pablo Román
27 abril, 2018

Les adelanto que todo este tiempo, que dijiste que no te drogabas, es falso.

He consumido una que otra droga, pero dentro de todas ellas me quedo con la cafeína. Es adictiva, te mantiene despierto, es legal y lo te mata tanto como las otras. En resumen, llene esa taza hasta que yo le diga. Sin embargo, existe otro manjar permitido y que generaría la misma adicción que cualquier estupefaciente.

Desde hoy, me declaro adicto al queso, Sí, mantecoso, cheddar, azul o en crema, démelos todo y métalos en una jeringa, porque sí, es tan dura como la cocaína o la heroína.

Bueno, la verdad es que no tanto, pero sí produce efectos similares en nuestro cerebro.

La culpa de esta acusación es de la caseína , una proteína que se encuentra en la leche de los mamíferos.

Esta sustancia desencadena los receptores opioides del cerebro y estas, en parte, están enlazadas con las adicciones.

Ahora, el queso no fue el único alimento en ser investigado. Sin embargo, la mayoría de los que estaban entre las altas posiciones contenía queso.

Queso prensado, listo para ser vendido a un grupo de drogadictos/Unplash

Conejillos de Indias

Esto es un poco denigrante, encuentro yo, pero se escogieron a 120 personas no profesionales, es decir, que no hayan entrado a universidad para terminar su carrera, para responder la Escala de Adicción  a la Comida de Yale y escoger entre 35 alimentos.

Luego, en una segunda fase, se trabajó con 384 personas para presentarles la misma comida en un orden jerárquico.

Erica Schulte, una de las autoras del estudio, dijo que “(los caseimórficos) realmente juegan con los receptores de dopamina y desencadenan ese elemento adictivo“.

Dos yonkies embadurnando patatas con queso fundido, altamente adictivo/Unplash

En serio, me dio tantas ganas de comer queso en estos momentos que estoy pensando seriamente en internarme en alguna clínica privada para gente con problemas de adicción… pero una adicción deliciosa.