Por Luis Aranguren
1 octubre, 2021

Aunque muchos se rieron, algunos aseguran que obtuvo lo que merecía. Es injusto que las personas tengan que comer carne con saliva de otros.

Aunque muchos piensan que es un estereotipo, todos sabemos que los mexicanos aman los tacos, sobre todo los de carne al pastor, un clásico de su gastronomía. En ocasiones se hacen largas filas en las taquerías más populares para poder comer, algo para lo que no muchos tienen paciencia.

Pues te contaremos la historia de una persona que no tuvo paciencia y decidió comer antes que todos, teniendo una consecuencia no tan divertida para él.

TikTok / hec.a

Así quedó grabado en un video de TikTok, en el que un joven salió corriendo y comienza a morder de forma desesperada la carne del tronco de tacos. Para ser sinceros, dio muchas mordidas, hasta que fue pillado y el trabajador no tuvo más opción que golpearlo con una cuchara.

El pobre taquero parecía bastante molesto y bueno, probablemente los clientes que vieron lo que hacía esta persona para su video también. 

TikTok / hec.a

Sobre todo en tiempos de pandemia, donde todos debemos usar mascarilla y evitar estar en contacto con otras personas y seguramente sus alimentos. Esto es un acto que pudo comprometer todo el trozo de carne, contaminarlo hasta el punto donde deban botarlo.

Seguro para ese muchacho fue un chiste, pero para ellos pudo representar una gran pérdida monetaria, algo que golpearía directamente sus sueldos.

TikTok / hec.a

El video fue compartido por el usuario de TikTok @hec.a y ha superado los 5 millones de vistas, entre los comentarios destacan personas que dicen que no son mexicanos. Y es que dan ejemplos asegurando que si alguien hace eso en el país de los tacos, recibiría un cuchillazo por eso.

También hay quienes destacaron lo malo de su acto, felicitando a quien atendía el local por haberse defendido dándole un golpe por el abuso.

Días atrás supimos de un perro que se comía la carne de un trompo de pastor en México, lo difícil de ese momento es que el perro era callejero y siguieron vendiendo la carne como si nada. Solo espantaron al can y ofrecieron su producto como si nada, sin pensar en lo peligroso de hacerlo.

Tal vez con estas experiencias, lo más seguro sería colocar los trompos con carne a una altura considerable, que no alcancen los perros y las personas de la calle.