Por Florencia Lara
21 enero, 2022

Barry quedó sorprendido cuando estaba en camino a entregar un pedido y vio a un colega sacando alitas de pollo del reparto que debía entregar a los clientes. Su acción ayudó a ponerle un freno al irresponsable.

En los últimos años, las aplicaciones para móviles de reparto de comida han sido como una especie de bendición para la humanidad, sobre todo en los tiempos de pandemia. Da igual qué quieran comer las personas, con solo abrir Uber Eats u otra app, podrán disfrutar de una deliciosa cena en la puerta de su hogar. Pero, un conductor de delivery reveló que no todo es tan perfecto como parece.

TikTok: @barrybarroso

Las aplicaciones de delivery como Rappi, UberEats o Pedidos ya, entre otras, tienen distintas medidas para resguardar y dar garantías a los clientes, ya que, a veces sus pedidos pueden verse estropeados en el camino al hogar o el restaurante puede cometer alguna falta en su preparación. Pero un conductor de Uber Eats denunció que a veces son los mismos repartidores quienes alteran el producto.

Barry estaba repartiendo el almuerzo que algún cliente le había pedido por la plataforma de delivery. Cuando iba en camino en a su destino, y como es común, se encontró con otro repartidor al cual conocía. Fue ahí cuando descubrió lo impensado.

El colega, que por casualidad vio, estaba abriendo el pedido de su cliente, sustrayéndole comida y volviéndolo a cerrar para no ser descubierto. “Si le llegaba un pedido de 20 alitas, el sujeto abría la bolsa del pedido y se comía 2 y en vez de entregar 20 alitas, les entregaba 18″, contó Barry en TikTok.

Aunque el sujeto era conocido de Barry, el hombre no dudó en denunciar el grave asunto a sus superiores de la empresa Uber Eats. Sus jefes finalmente tomaron la determinación de expulsar al repartidor que robaba comida.

TikTok: @barrybarroso

Normalmente las aplicaciones de comida piden a los restaurantes que utilicen sellos de seguridad en sus cajas donde envían la cena, cosa de que solo el cliente pueda romper dicho sello y asegurarse que nadie más lo tocó.

Desafortunadamente no todos los locales general dicho mecanismo de seguridad, por lo que Barry recomendó siempre contar la comida que arriba al hogar para cerciorarse que no han sido estafados por algún repartidor.