Por Camilo Morales
19 febrero, 2021

Según Ben Cullen, la obra fue hecha para el video musical “Feel Away”, del cantante Slow Thai, quien puso la parte superior de su cuerpo. Eso generó la sensación de que se lo estaban comiendo, literalmente.

En internet comenzaron a propagarse memes de tortas que parecían ser algo que no eran. Se trataban de las tortas hiperrealistas del artista Ben Cullen, quien se ha encargado de llevar la gastronomía, la pastelería y el arte a límites extremos. Así, comenzó a subir a su Instagram su trabajo, entre los que hay objetos cotidianos que parecen ser normales, pero al ser partidos con un cuchillo salen a relucir las masas y glaseados. 

Cullen se ha encargado por hacerse dueño de una estética que produce confusión, extrañeza, sorpresa y hasta gracia en quienes ven sus obras, las cuales igual son comestibles. Entre los objetos que el artista recrea se encuentran vasos, relojes, frutas, armas, tornamesas, caras de personas, balones de fútbol y hasta otros tipos de comida, como hamburguesas o papas fritas. ¡Todas son tortas!

Instagram @the_bakeking

Pero durante el último tiempo el artista ha estado en boca de todos en internet debido a una de sus obras más recientes. Se trata de un cuerpo humano tamaño natural que está acostado en una cama de hospital. A simple vista parece ser un paciente cualquiera, pero al enterrarle un cuchillo, viene lo esperado: también es una torta.

Instagram @the_bakeking

Resulta que Cullen usó como modelo al cantante y músico británico, Slow Thai, quien puso la mitad superior de su cuerpo en la camilla, mientras que la mitad inferior era una torta realista, lo que generaba la sensación de que se lo estaban comiendo, literalmente. 

Según comentó el artista en su Instagram, la obra fue hechapara su video musical “Feel Away”: ¡todas las partes de su cuerpo estaban hechas de pastel de vainilla y ganache de chocolate con detalles de pasta de azúcar!“.

La imagen de inmediato se hizo viral, sobre todo porque en Reino Unido el cantante Slow Thai ha cosechado bastante éxito. El videoclip llegó hasta 1,6 millones de visitas en YouTube, lo que le servirá aún más de vitrina a Cullen para mostrar su arte.