Por Catalina Maldonado
9 septiembre, 2020

Tras la pandemia, el servicio denominado “Delivery Macho” ha logrado traer grandes ganancias a este emprendimiento de sushi como también un empleo para estos hombres que quedaron sin ingresos por la crisis.

A todos la pandemia por coronavirus nos ha afectado de alguna u otra forma, pero sobre todo para aquellos que tienen negocios, la situación se ha vuelto extremadamente complicada donde solo algo novedoso podrá hacerlos destacar y superar la crisis. 

Un restaurante de sushi en Tokio, Japón, a dado el ejemplo a la innovación luego de que se les ocurriera que la mejor forma de elevar su emprendimiento fuera a través de un delivery entregado por musculosos hombres strippers a la puerta de cada hogar. 

Mazushi

El nombre de este emprendimiento es “Delivery Macho” y fue ideado por un chef que a la vez es fisicoculturista Masanori Sugiura, quien tras ver la crisis provocada por el coronavirus tanto en su negocio como en otros fisicoculturistas, decidió crear este nuevo método para que todos obtengan ganancias. 

Así, una vez que realices tu pedido en el restaurante de sushi llamado Mazushi, el despacho a tu hogar será a cargo de un stripper, quien te hará un pequeño show al entregarte su pedido. Eso sí, todo con distancia social y mascarillas. 

Cookist Wow

Para poder acceder a este innovador servicio, que considera que los repartidores hagan un striptease tras la entrega, los clientes deben comprar un mínimo de 7000 yenes en productos, es decir, unos $66 dólares aproximadamente. 

Según consigna Reuters, el negocio ha logrado salir a flote desde que publicaron esta novedosa promoción en Twitter, pues han recibido hasta diez pedidos diarios de este tipo al dia – es decir con show de striptease incluido – logrando alrededor de 1,5 millones de yenes de ganancia gracias al servicio (unos 1400 dólares).

A pesar de la crisis por coronavirus, este restaurante japonés encontró la forma de atraer clientes y salvar su negocio. Todo gracias a los musculosos hombres repartidores. 

¿Alguien más se apunta a unas tablas de sushi con baile incluido?