Por Luis Aranguren
28 mayo, 2021

Con 44 años partió este trabajador del bar El Cairo, en Argentina. Un apasionado por el arte que bailaba y cantaba para los clientes.

Cuando trabajamos en un lugar, comprendemos que con sus particularidades todos los miembros son importantes y su aporte hace que cada día sea maravilloso. Por eso duele cuando se van y lo mejor de todo siempre será darle una gran despedida, porque será difícil olvidarlos después de todo lo vivido.

Así ocurrió con Daniel Hernández, un ayudante de los meseros en un popular bar argentino llamado El Cairo quien falleció a sus 44 años con síntomas compatibles al COVID-19.

Facebook / Bar El Cairo

Sus compañeros lo definían como un personaje, alguien alegre y siempre dispuesto a ayudar. Y es que este joven a pesar de tener síndrome de Down mostraba una gran inteligencia y ocurrencia. Según contaron sus amigos más cercanos a Clarín, él era un fanático del arte y cada vez que podía, cantaba, bailaba y también sacaba tiempo para la actuación.

Lamentablemente su salud desmejoró repentinamente y aunque lo internaron, falleció el 25 de mayo con 44 años de edad.

Facebook / Bar El Cairo

El intendente de la Ciudad de Rosario, Pablo Javkin, acudió a Instagram para despedirlo escribiendo: “Quiero recordarte así, como mi amigo, el de la cara llena de sonrisa. Chau, Dany”, acompañado de una foto de Dani riendo.

Y es que este señor era un gran ciudadano, siendo reconocido en 2015 como una de las 50 personas con síndrome de Down destacada en  distintas actividades. Premio que recibió de la intendenta de la ciudad en aquel año, Mónica Fein, con orgullo.

Facebook / Bar El Cairo

Dany como le decían sus amigos, llevaba trabajando en el bar alrededor de 9 años, en los que pudo conocer a muchas personas importantes de la ciudad y hacerse sus amigos. Antes de ese trabajo, recibió la capacitación necesaria para ponerse a trabajar y se sumó a las actividades, algo que le enorgullecía mucho.

Sus compañeros lamentan mucho su pérdida y tuvieron lindos mensajes para él, uno de ellos resalta que extrañarán las conversaciones sobre fútbol o música. Tal vez no podrán escucharlo cantando de nuevo mientras trabaja, pero seguro no olvidarán aquellas melodías que su compañero interpretaba.

Aquel hombre que 3 veces a la semana se encargaba de traer felicidad a los clientes y a todo el bar, un colaborador alegre de los meseros de aquel lugar. Con la disposición de siempre aprender algo nuevo y también descrito como una persona enamoradiza, que le obsequiaba peluches a sus compañeras para verlas sonreír.

Facebook / Bar El Cairo

Hasta ahora no se ha determinado por qué falleció Dany, pero los síntomas son parecidos a los producidos por el coronavirus, esperamos que su familia pueda encontrar tranquilidad pues será recordado como un grande de la Ciudad de Rosario.