Por Camilo Morales
8 enero, 2021

Los tres refrigeradores fueron comprados por Sherina Jones, una sobreviviente de cáncer de 36 años que había perdido su trabajo debido a la pandemia. “La gente viene y abastece el refrigerador durante las noches o compra una gran cantidad de cosas y las deja. Estoy muy agradecida”, dijo.

A veces la fuerza de una comunidad puede lograr cosas asombrosas. Eso fue lo que ocurrió en Miami, Estados Unidos, en que los residentes de un vecindario lograron salvar el Día de Acción de Gracias luego de haberse percatado de que uno de los tres refrigeradores comunitarios que tenían había sido robado. 

Según informa AP, los refrigeradores fueron comprados por Sherina Jones, una sobreviviente de cáncer de 36 años, para que las personas vulnerables de esa zona de Miami pudieran alimentarse. Ella, tras perder su trabajo en un salón de belleza debido a la pandemia de coronavirus, quiso aportar un grano de arena a las personas de su zona que vivían una situación complicada.

Lynne Sladky

Es por eso que comenzó a levantarse todos los días a las 5:30 am para servirle desayunos a las personas de su vecindario, y a través de una recaudación de fondos online, compró tres refrigeradores y creó la “Village Freedge”. Hasta que llegó el trágico momento, unos días antes del Día de Acción de Gracias, en que uno de éstos electrodomésticos fue robado. Ahí parecía todo derrumbarse.

Sherina explicó que “estaba devastado de que alguien hiciera algo para dañar a la comunidad. Dañas a las personas de 80 y tantos que alimento al día (…) Lloré durante tres días“.

Sin embargo, nadie contaba con que la comunidad intentaría sobreponerse de esa situación y ayudarían a reponer el refrigerador. Según informa AP, los vecinos juntaron un poco de dinero, y eso, sumado a la ayuda de una excompañera de Sherina, Tamesha Glegg, desembocó en un final feliz.

Lynne Sladky

Según cuenta Tamesha, le dijo a su esposo “vamos a comprarle dos de ellos“. Además, felicitó la acción de Sherina. “Me encanta lo que está haciendo. Realmente siento que es nuestro deber espiritual hacer esas cosas“, dijo.

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Incluso, eso motivó a una firma de publicidad llamada Community Agency, quienes donaron 3.500 dólares para un refrigerador. Esta acción se logró gracias al reverendo Michael Daily, quien trabaja en esa compañía. De hecho, contrató a un trabajador para que construyera una bodega en donde guardar los refrigeradores, para evitar que se los robaran.

Lynne Sladky

La gente viene y abastece el refrigerador durante las noches o compra una gran cantidad de cosas y las deja. Estoy muy agradecida“, cerró Sherina.