Por Lucas Rodríguez
27 agosto, 2019

Si hay algo que aprendimos en nuestra infancia, es que la comida con formas divertidas es muchísimo mejor.

En el mundo de la comida contamos con dos tipos de alimentos: los que debemos comer y los que queremos comer. Hay ocasiones en que las categorías se cruzan, que es cuando damos con el hermoso equilibrio que son platos exquisitos que también nos alimentan y aportan los nutrientes necesarios para que nuestros cuerpos funcionen como deben. Pero seamos honestas: la mayoría de estos son o platos complicados de preparar o ya menús de restaurantes a los que no podremos acceder con mucha frecuencia. 

Por eso es que la comida chatarra y las golosinas tienen tanto éxito. Con ellas estamos tratando con comidas que nos morimos de ganas por poner en nuestras bocas, que al mismo tiempo se encuentran a precios accesibles y están solo a una apertura de bolsa de distancia.

@cheetos

De entre estos, pocos hay como los Cheetos. Parte de su atractivo es la absoluta honestidad del producto. Se supone que en esencia, lo que buscan emular son unos palitos de queso, pero la verdad es que tanto su consistencia como su apariencia en general están bastante lejos de este ideal. La pregunta es, a quién le puede importar eso cuando saben de una manera tan adictiva como lo hacen.

Ya si queremos ir más lejos, nos encontramos con las variedades más extremas de Cheetos, como el Flaimin’ Hot, una tan controvertida que incluso ha hecho su par de apariciones en la televisión más prestigiosa.

@cheetos

Los fanáticos de estos Cheetos que buscan estar siempre al borde de lo criminal se emocionarán al saber que una de las variedades limitadas más legendarias podría hacer su regreso, según el Instagramer LA Snackdown. Se trata de los Cheetos con forma de huesos, unos que le dieron el toque macabro al picoteo favorito de todos los niños adictos al queso del mundo. 

Si es que no los conoces, es una variedad que no tiene ningún diferencia en su sabor… pero que al igual que muchas de las cosas que más nos gustan del mundo, llevan lo mejor de sí en su exterior. Son Cheetos con forma de distintos huesos, algo que estamos seguros que puede que nos acerque, de una manera cómica, al canibalismo. Si todo es cierto, estarían de regreso para este Halloween, donde se sumarían a las Oreos macabras

FRITO-LAY

Jugar con la comida es una de esas cosas que no nos permitían hacer de niños, pero que muchos juramos que recobraríamos en nuestra vidas como parte del proceso de independencia típico de la adultez. Qué mejor manera de empezar que con unos Cheetos que nos invitan a formar un esqueleto entero, con tibias y costillas.