Por Antonio Rosselot
5 enero, 2021

Grupo Foresta —empresa que arrienda salones de eventos en Ciudad de México— disminuyó en un 90% sus ventas durante el confinamiento, pero desde septiembre igual se las han arreglado para apoyar con un rico y salvador platillo a los ancianos que se acercan diariamente a pedirles ayuda.

Ya estamos en 2021 —finalmente—, pero eso no significa que el tormento que vivimos el año pasado vaya a desaparecer de un momento a otro, aunque quisiéramos. Aún necesitamos ayuda, aún necesitamos alimentos, aún necesitamos que aquellos que más tienen puedan hacer sacrificios y colaborar.

Por suerte, el Grupo Foresta la tiene bastante clara. Esta empresa, que administra y arrienda distintos salones de eventos en Ciudad de México, ha tenido un año duro: recortes de personal, baja de los ingresos —en un 90%— y claro, incerteza laboral.

Grupo Foresta / Milenio

Sin embargo, eso no los ha privado de echar una mano a quienes más han sufrido con la pandemia. Desde septiembre del año pasado, el Grupo Foresta reparte cerca de un centenar de platos de comida al día a ancianos y ancianas que estén pasando por apuros económicos o de cualquier tipo.

“Esta iniciativa fue creada por nuestros jefes. Desde que cerramos por indicaciones de las autoridades, ellos han apoyado también al personal con despensas y comidas aquí en el lugar. Un día uno de ellos dijo que sería bueno compartir esa comida (…) no sabíamos si iba a funcionar pero sí, recibimos a gente que lo requiere”.

—Karina Ávalos, directora comercial de Grupo Foresta, a Milenio

Juan Carlos Bautista

Hay un gran potencial en esta iniciativa, pero lamentablemente no ha tenido el impacto que se espera. Dada la complicada ubicación del recinto —en una punta del Bosque de Chapultepec— y la poca difusión que se ha hecho tanto en medios como en las redes sociales, hay días en que apenas llegan 15 o 20 personas y sobran muchas preparaciones.

Sin embargo, los funcionarios locales salen a la puerta principal del lugar, esperando que algún anciano o anciana les acepte el platillo y tenga para comer ese día.

Juan Carlos Bautista

Desde Foresta cuentan que se topan con todo tipo de historias al conversar con los adultos mayores, lo que los hace sensibilizarse con sus situaciones.

“Nos llegan miles de historias, desde la abuelita que perdió a sus hijos por COVID-19, hasta el señor al que sus hijos no lo van a visitar y se queda sin recursos para comprar al menos su despensa de una semana. Y aunque la ayuda sólo es para ellos, algunos de los abuelitos llegan con sus nietos y piden comida para ellos (…) siempre optamos por apoyarlos también”.

—Karina Ávalos, directora comercial de Grupo Foresta, a Milenio

Juan Carlos Bautista

¡Una iniciativa bellísima, que merece mucha más difusión de la que tiene!