Por Antonio Rosselot
29 abril, 2020

Steve Pond y Dom Townsend se vieron obligados a cerrar su pub “The Prince” (Londres, Inglaterra) por la pandemia de COVID-19, pero resulta que ambos viven juntos en la planta de arriba del recinto; pasan sus días jugando minigolf en el comedor vacío, haciendo barbacoas en el techo y acabándose poco a poco el stock de cerveza de barril.

Sí, estar en casa es la opción más cómoda para pasar la cuarentena porque, siendo sinceros, hay pocas personas que prefirieron otra opción que no fuese la del cálido hogar. Pero si le preguntamos a Steve Pond y Dom Townsend, residentes de Stoke Newington (Londres, Inglaterra), ellos hicieron una movida genial para su aislamiento: tienen un apartamento compartido en la planta de arriba de su propio bar. 

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The Prince tuvo que cerrar sus puertas al público por la pandemia de coronavirus, tal como otros pubs y restaurantes del Reino Unido, pero Steve y Dom decidieron aprovechar las instalaciones de su bar para relajarse y acompañarse en esta cuarentena mientras se beben una que otra cerveza directamente del barril —gratis, obviamente—.

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Pero si no hay clientes, ¿cómo se las arreglan para entretenerse? Una de las grandes bondades del pub es que tiene mucho espacio, así que pasan el tiempo jugando minigolf en el suelo de madera, enfrentándose en intensas partidas de ajedrez o haciendo barbacoas en el techo del pub cuando el clima los acompaña, entre otras actividades.

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En cuanto al sector donde duermen, queda en la planta de arriba del bar. Townsend y Steve se conocieron en el mismo recinto, cuando el primero era barman. Ahora Townsend es su asistente y de hecho, ambos llevaban poco tiempo viviendo juntos antes de que se decretara la cuarentena. Por suerte, las cosas han funcionado bastante bien.

“Me mudé un par de meses antes del aislamiento y, considerando el contexto, ha sido una buena experiencia. Hemos hecho muy buenas migas, ha sido genial. No podemos quejarnos, tenemos cerveza de barril gratis”.

Dom Townsend a Reuters

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Ambos esperan que el encierro se acabe lo antes posible para así volver a servir pintas y jarras a los locales, ansiosos de sociabilizar y de que el negocio retome su rumbo. Sólo esperamos que no se acaben toda la cerveza antes de reabrir…