Por Teresa Donoso
4 mayo, 2017

Menos mal que alguien nos reveló la verdad.

Es lo más normal del mundo: te sobran unas rebanas de pizza de la noche anterior y las guardas con la esperanza de comerte el desayuno más delicioso y grasoso del mundo al día siguiente. No por nada son muchos los fanáticos de la pizza recalentada y es que su sabor es una de las cosas más maravillosas que existen. Sólo unos segundos y pronto tendrás un trozo de pizza perfecto en tus manos.

Sin embargo, el trozo será de todo MENOS perfecto. La razón es sencilla: lo que realmente hace que un trozo de pizza sea genial son los bordes ligeramente crujientes y el centro suave y lleno de sabor, dos cosas que se pierden casi por completo con el calor agresivo del microondas.

Entonces ¿cómo puedes devolverle la vida sin quitarle sus mejores características?

Un experto le reveló a This is Insider que lo mejor que puedes hacer es usar una sartén para calentar tu pizza a fuego bajo. De esa forma, el trozo toma calor de forma gradual y pareja, permitiendo que la corteza quede incluso más crujiente y que el queso quede derretido como si la pizza acabara de salir del horno.

Así que ya lo sabes: si quieres comer un trozo decente, no lo pongas en el microondas (a menos que sea una situación de emergencia, claro está).

Ahora cuéntanos ¿cuántas veces por semana comes pizza?