Por Teresa Donoso
9 mayo, 2017

¡Amantes de la pizza, uníos!

Creo que no existe ninguna persona en la tierra que pueda decir que nunca ha tenido un antojo extraño justo en el peor momento. Te despiertas a las cuatro de la mañana de un domingo (o quizás aún ni te acuestas) y sientes, en tu interior, que tienes que probar ese batido que compraste la semana pasada una vez más. O que no podrás seguir viviendo si no comes una pizza llena de queso, salsa y jamón en este mismo instante. Lamentablemente, son pocos los lugares que trabajan 24/7 (lamentablemente por nosotros, pero es algo bueno para los trabajadores) por lo que en esos casos sólo queda lamentarte o… tomar el problema en tus manos y hacerte cargo de él. Si no puedes ir por pizza, quizás la pizza pueda venir por ti o, en otras palabras, quizás puedes convertir varios de los ingredientes que tienes en el refrigerador justo en eso que tanto deseas comer.

Ahora, veamos cómo preparar la pizza de tus sueños…

Ingredientes:

– Cuatro panes pita.
– 40 gramos de salsa de tomate.
– 40 gramos de queso mozzarella rallado.
– 40 gramos de queso cheddar rallado.
– 100 gramos de jamón crudo.
– 20 gramos de rúgula (también llamada rúcula o arugula)

Preparación:

1. Precalienta el horno a 180 grados Celsius.
2. En una lata para horno pon un pan pita y vierte el concentrado de tomate.
3. Agrega los quesos y hornea durante 10 minutos a 180 grados Celsius.
4. Añade el jamón y decora con rúgula.

¡Y ahora a disfrutar!

Ya lo sabes, no importa si son las tres de la mañana de un día sábado o las ocho de la tarde un domingo: en tu casa y con estos simples ingredientes la pizzería nunca estará cerrada.