Por Catalina Maldonado
21 julio, 2021

Cuando esperaba una pizza dentro de un local, Florencia escuchó el comentario de una señora que la acusaba de “irresponsable” por llevar a su perro en brazos dentro de un local. “No tengo la culpa que yo trate mejor a mi perro que usted a su hija”, le respondió en redes sociales.

Al igual que los hijos, los dueños de sus perros saben lo que hacen y sobre todo, cuando realmente se nota que los quieren de verdad, los cuidan y no los dejan solos en ningún momento. Sin embargo, hay personas que cuestionan ciertas actitudes y levantan la furia de estos dueños.

Esa fue la situación que le ocurrió a Florencia, una chica de Argentina que, como dueña de un cachorro, decide llevarlo a todas partes con ella para no dejarlo solo en casa. Una decisión que molestó a una mujer en un local de pizzas.

Pixabay

Resulta que “Flor” fue a jugar fútbol, pero antes quería comprar una pizza con su mamá, mientras tenía a su perrito de algunos meses en brazos. Todo iba bien, hasta que alguien pasa por su lado y escucha un comentario poco amigable sobre ella.

“Bueno, lo que sucedió, es que yo traía a mi perrito cargado y pasó una señora a lado de mi con su hija, pero para esto alcanzó a escuchar que le dice ‘no vayas a querer agarrar el perro y voltear a ver la chica porque cómo se le ocurre traer al perro cargado'”, dijo Flor sobre el incomodo momento.

Si bien la crítica principal no fue que estuviera en una pizzería con su perro, si no más bien que lo llevara cargado en brazos, Flor necesitaba descargarse en sus redes sociales y responder a aquel comentario:

“Y pues la verdad sí me saqué muchísimo de onda con el comentario de la señora, pero yo no le dije nada, no tendría sentido alguno, sólo pensé entre mi “si traigo o no a mi perro cargado es mi problema, yo no tengo la culpa de que yo trate mejor a mi perro que usted a su hija, y que mi perro esté más limpió que usted”, dijo tajante.

Schnauzi

A pesar de que el incidente quedó en eso, solo palabras, muchas personas se acercaron a mostrarle su apoyo y a decir que “nadie se debe meter en la vida del otro”. Por otro lado, tampoco se le debería juzgar por solo entregarle amor a su mascota.

Un mal rato que de seguro varios han vivido.