Por Javiera Oliden
13 noviembre, 2017

Hemos vivido una mentira.

Si eres uno de esos cinéfilos  que ama ir a a ver películas en pantalla grande, y que además siente que la experiencia no está completa sin unas deliciosas palomitas de maíz con suntuosa mantequilla escurriendo sobre ellas, puede que las películas en sí no sean la única ficción en la que has vivido. Eso porque la mantequilla en tus palomitas, como muchas otras comidas que dicen ser una cosa y no lo son, no es mantequilla.

Sí, cada segundo que pasaste en la oscura sala de cine comiendo palomitas ha sido una cruel mentira.

Como relatan en Delish, tiene dos ingredientes, y ninguno de ellos es mantequilla.

El primero es el Flavacol, un saborizante que básicamente le da el sabor salado a la mezcla. Además es el responsable por su color amarillo.

El segundo es «Butter flavored Topping», un aceite que imita el sabor de la mantequilla. Está hecho a base de diversos químicos, como el polidimetilsiloxano, que evita la formación de espuma; TBHQ o butil hidroquinona terciaria, un antioxidante que conserva los aceites por más tiempo; y beta-caroteno, el que se encuentra en vegetales como las zanahorias y la espinaca.

Así que casi puedes decir que aunque no estabas comiendo mantequilla, casi era como si comieras tus vegetales cada vez que veías una película.

Por supuesto, todos estos químicos son considerados como seguros de consumir por las organizaciones de salud, como la FDA, la federación encargada de administrar alimentos y medicamentos estadounidense.

¿Te decepciona que no sea mantequilla de verdad o crees que no se pierde la magia?