Por Lucas Rodríguez
30 octubre, 2020

Un giro positivo: las acusaciones de PETA, acompañadas por cruentos videos, están causando que cadenas de supermercados retiren toda una línea de productos. La ética va primero que las ganancias.

No cabe ninguna duda de que una de las conductas más aberrantes que hemos llevado a cabo las personas, es la esclavitud. Someter a otro ser humano a duros, muchas veces brutales, trabajos forzados solo porque presenta una diferencia física, o en algunos casos históricos, ciertas diferencias de creencias o étnicas, es algo que no se justifica en ninguna instancia. Por suerte en esta época de este mundo, apenas quedan rincones del planeta en los que la esclavitud aun exista.

Pero el progreso que hemos llevado a cabo para respetarnos unos a otros, muchas veces no se extiende también a los demás mamíferos. Incluso si estamos hablando de animales tan cercanos a nosotros como los monos, hay personas que no tienen problemas para convertirlos en meras herramientas para maximizar sus ganancias. 

PETA Asia

Esa es la realidad en la que viven cientos de monitos en Asia, donde los granjeros y productores de alimentos basados en el coco los obligan a trabajar para ellos. Cosas así son de esas realidades del mundo que todos hemos escuchado que ocurren, pero que es algo muy distinto cuando las vemos ocurrir en un video. 

PETA Asia

Esto fue lo que hizo PETA en su brazo de Asia. Difundiendo videos que muestran a monitos recibiendo tratos realmente brutales, han conseguido remover la consciencia de una cantidad bastante grande de personas.

PETA Asia

Sus esfuerzos no han sido en vano. Medios de larga existencia como el New York Post han anunciado que grandes cadenas de tiendas y supermercados como Cotsco habrían hecho caso de estos llamados, removiendo los productos asociados a los maltratos y los trabajos forzados de monos en ciertos países de Asia:

“Ningún dueño de tiendas debería querer tener productos hechos por monos que son tratados como meras máquinas para recoger cocos. Cotsco hizo lo correcto al retirar estos productos. Ahora hacemos un llamado a que otras tiendas similares los imiten.”

–Ingrid Newkirk, presidenta de PETA, en un comunicado público

PETA Asia

La gran mayoría de estos productos son derivados del coco, como leches o salsas. Estos son el producto directo del trabajo forzado de los monos, los que son entrenados para escalar los árboles y remover los cocos. Esto no es algo que le cueste demasiado a estos pequeños. El problema está cuando se les obliga a trabajar sin descanso durante eternas jornadas de horas y horas. Para cuando consiguen ganarse un descanso, son llevados a jaulas infestadas y mugrientas. Si uno de estos monitos llega a perecer debido a los malos tratos, simplemente es reemplazado. 

PETA Asia

Ver que los arduos de trabajos de quienes luchan por los animales tienen resultados en el mundo de los negocios nos hace recuperar la esperanza. Quizás sí vamos en el camino correcto a acabar con los trabajos forzados.