Por Antonio Rosselot
11 febrero, 2021

Daniel Loyola, de 65 años, se para todos los días en el centro de Toluca (México) para vender su mercancía. Debe pagar el tratamiento de su esposa y dice que la venta callejera es lo más seguro para él, ya que no le darían trabajo en ningún lado por su edad.

El COVID-19 ha sido una pesadilla para todos, sobre todo para quienes tienen menos recursos y están más expuestos a sufrir. Dicho esto, les contaremos la historia de Daniel Loyola Gómez, un hombre de la tercera edad que tuvo que extremar sus recursos cuando se le presentó una emergencia vital.

Loyola, de 65 años, recorre las calles de Toluca (México) vendiendo chicharrones y cacahuates para poder costear la operación de su esposa Hilaria, que lamentablemente sufre de cáncer.

En entrevista con Quadratin Edomex, cuenta que sus ahorros se acabaron cuando ella empeoró su estado de salud y tuvo que pedir dinero prestado para sobrevivir. Él consideró que la venta callejera era la única opción que le quedaba, ya que nadie le iba a dar trabajo por su edad.

Quadratin Edomex

“Le doy gracias a Dios que [Hilaria] sigue conmigo. Sin embargo, tengo que juntar para devolver lo que pedí, por los réditos es imposible, debo más de 50 mil pesos y vender aquí dificulta más las cosas”.

—Daniel Loyola Gómez a Quadratin Edomex

Daniel se ubica siempre en el centro de Toluca, específicamente en la intersección de avenida Morelos y Juárez, donde ofrece sus productos a los conductores y peatones que pasan por la zona. Si bien algunas personas lo ayudan comprándole chicharrones o dándole dinero, también tiene que sufrir la indiferencia de varias otras.

Su situación es complicada. De hecho, comentó en la misma entrevista que le asusta la idea de que la policía lo eche del lugar por vender de manera irregular. Por ahora, esta es la única forma que tiene para llevar el pan a su casa y controlar de cierto modo la enfermedad de su esposa.

Quadratin Edomex

Hacemos un llamado a los vecinos y vecinas de Toluca a que le compren los chicharrones a don Daniel y le alivien un poco su carga. En tiempos donde todos estamos pasándolo mal, nunca está de más ayudarnos entre nosotros.