Por Luis Aranguren
3 enero, 2022

En evidencia quedó el joven cuando chantajeó al pobre vendedor. Por suerte, el local ahora goza de excelentes calificaciones gracias a usuarios que criticaron al joven.

En algún momento hemos escuchado de los “intercambios” que ofrecen personas populares a negocios a cambio de publicidad, aún cuando estos no los piden. La cuestión es que lo hacen para comer gratis en lugares de lujo y no suelen ser muy comedidos al momento de pedir lo que hace una situación indeseable.

Conforme pasa el tiempo, las redes sociales nos han mostrado maravillas del mundo puesto que logran una conexión increíble con el resto de las personas.

Pero en ocasiones, también enseñan lo peor y es que hay personas que poseen una conducta desagradable, pero también muchos seguidores con los que intentan amedrentar a otros. Pues el tiktoker Jona Sánchez lo hizo y aprendió que no se debe hacer de la peor manera, cuando sus seguidores le dejaron claro que no apoyaban su actitud.

Twitter / niporwifi

Todo empezó en un directo, cuando habló con el propietario de forma amenazadora e inclusive le explicó que estaba “en vivo” para hacer más incómoda la situación.

Todo comenzó cuando pidió un vaso para que sostuviera su teléfono y no le dieron uno limpio como él deseaba, claramente es su deber llevar trípode si quería grabarse. Pero conforme el problema avanza, se atrevió a amenazar con llenar el local de reseñas negativas por parte de sus seguidores.

La cuestión es que las cosas quedan grabadas y el clip rápidamente se hizo viral, muchos le reprocharon la forma en la que trató al pobre trabajador y los nervios que le pudo causar al dueño del local.

Twitter / niporwifi

Lo que él creía que era un poder mediático, se le volcó en su contra por sus actitudes negativas y contrario a lo que esperaba, llenaron el restaurante de Kebabs de buenas reseñas. Un total de 5.0 estrellas alcanzó en Google el Kebab Tanger Halal, lo que algunos calificaron de justicia poética.

Por supuesto, al ver la reacción de sus seguidores y de quienes no lo conocen inclusive, el hombre no tuvo más opción que dar marcha atrás a su arrogancia y pedir disculpas. Grabó un vídeo en el que muestra el arrepentimiento y bueno, es algo que todos los influencer deberían aprovechar como lección.

Si alguien puede llegar a otras personas, debe aprovecharlos para motivarlos a ser mejores personas y no usar la fama como método de amedrentamiento contra trabajadores o lugares de comida.