Por Javiera Oliden
19 octubre, 2017

Es la historia de «la ciudad menos sana» y la dieta de sus 170 mil habitantes.

Si eres de esos que no puede hacer dieta solo, pero que te animas si tu pareja o un grupo de amigos te acompaña, podrás entender a los ciudadanos del condado de Muskegon, que como relatan en Playground, ya hartos de los problemas de obesidad y preocupados por el futuro de su ciudad, decidieron tomar una medida increíblemente drástica para solucionar las cosas.

Darren Hauck / POLITICO

Porque para mejorar su salud como comunidad y potencialmente salvar muchas vidas, los 170 habitantes decidieron decirle basta a comer tan mal y ponerse a dieta. Todos juntos.

GrNow

Se ganaron el triste galardón de ser la ciudad menos sana de su estado, Michigan, en 2011. Y lo que es más se calcula que el 39% de su población es pre diabética. Así que se embarcaron en un experimento: ¿podían juntos ayudarse a bajar de peso y mejorar su calidad de vida? 

Darren Hauck / POLITICO

Todavía está por verse, pero además del apoyo de unos a otros, cuentan con el soporte del programa The Way to Welville, en que compiten de manera amigable con otras ciudades del país para ver quién alcanza sus metas de salud primero.

Una de las cosas más impactantes de este proyecto es que a pesar de ser parte de un programa que vas más allá de su ciudad, no reciben financiamiento alguno. Esto para que no se vuelvan dependientes a largo plazo de fondos externos, y vuelvan a caer en los malos hábitos una vez que estos se acaben.

We are just so happy to help with this awesome program. #seniorofproduce @muskegonfarmersmarket

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Muy motivados, han creado múltiples iniciativas para cumplir su objetivo, por ejemplo apoyando a los agricultures de la zona para tener más alimentos frescos, haciendo que las escuelas sirvan comida local y saludable, y creando invernaderos y huertos urbanos de los que sus habitantes puedan alimentarse.

Darren Hauck / POLITICO

Además, hasta les hacen clases de cocina.

Darren Hauck / POLITICO

Y no dejaron de lado las causas y consecuencias mentales y emocionales de la obesidad, creando programas de apoyo psicológico para sus residentes.

Suenan tan preparados, que hasta hacen creer que pueden lograrlo. Ojalá así sea.

¿Qué opinas de su iniciativa?