Por Luis Aranguren
15 septiembre, 2021

Aunque parezca algo simple, el padre del pequeño agradeció el gesto. El hombre permitió que el niño se mantuviese en calma.

Los autistas suelen entender todo de forma un poco diferente a nosotros, tienen normas internas que deben seguir a cabalidad pues la percepción de todo es algo distinta y en ocasiones incomprensible. Es ahí donde entran el resto de las personas, quienes hacen su mundo más fácil si logran ser comprensibles y amables.

Esa suerte la tuvieron un padre y su hijo cuando fueron al mercado, resulta que Dave Gamble fue con su pequeño autista de 8 años, Tim, a comprar comestibles.

Facebook / Dave Gamble

Lo cierto, es que Tim es autista y su contacto durante la pandemia se redujo mucho, por lo que tratar con otras personas era algo más difícil. Por eso su papá se sorprendió cuando se acercó al personal, mientras empacaba galletas en los estantes.

Tim quería ayudar a ordenar todo, y el trabajador que estaba ahí, Shane, amablemente le preguntó si quería colaborar y comenzaron a trabajar juntos.

Poco a poco, comenzaron a acomodar todo y cuando terminó de ayudar, fue premiado con una caja de bombones, lo que alegró mucho más su día. El padre estaba muy emocionado, al ver la interacción entre su hijo y el trabajador de aquel lugar que se tomó el tiempo de comprender y trabajar junto al niño.

Seguro su trabajo fue más lento, pero eso no era lo importante, porque estaba haciendo que el viaje al mercado fuese algo feliz para un niño con autismo.

Es así que el papá se motivó y dejó un mensaje en la página del negocio, agradeciéndoles por tener empleados tan amables. Además, dedicados y que valoran lo que es un compañero de ayuda. Sabe que para su hijo es difícil socializar, pero en ese momento todo fluyó con facilidad.

“Saludos a este increíble miembro del equipo de esta mañana en tu tienda de Cardinia Lakes. Cuando mi hijo autista y no verbal se le acercó, curioso por saber qué estaba haciendo con todas las galletas (a mi hijo le encantan las galletas), este tipo se detuvo y se lo mostró y pasaron unos cinco minutos felices poniendo las galletas juntas en el estante. Luego, 10 minutos más tarde, el miembro de su equipo nos encontró nuevamente unos pasillos más allá y le dio una caja de chocolates por ser un gran ayudante”.

–Dave Gamble a través de Facebook

Facebook / Dave Gamble

Esta publicación recibió de inmediato muchos elogios, de personas que felicitaban al gran trabajador que le permitió a aquel niño desenvolverse a su modo.