Por Catalina Vásquez
12 junio, 2017

Obtendrás un helado suave y fácil de servir en cosa de minutos.

Caminaste por cerca de media hora bajo el sol infernal de verano, llegas a casa transpirando y con unas ganas infinitas de algo refrescante. Te acercas con la garganta absolutamente seca a la nevera, tomas el maravilloso helado de menta chips entre tus manos y sientes el frescor. Agarras una cuchara por el mango, la acercas al helado que te coquetea con esos trozos de chocolate en su superficie y cuando haces el tan esperado contacto del metal con la cremosidad única de este manjar de los dioses, te sorprendes con una roca. Sí una roca imposible de penetrar.

¿Qué obtienes en vez de helado? Una cuchara doblada en dos y un desabrido vaso de agua en vez del sabor a menta chips que te hacía sonar las tripas desde hace media hora.

Para que nunca más tengas esta horrible decepción, ve este video que enseña cómo sacarlo de su recipiente sin mayor problema.