Por Lucas Rodríguez
28 diciembre, 2018

El entusiasmo lo desborda cuando mira dentro de la caja. No puede estar más feliz.

Puede que la navidad ya haya pasado. Que las bicicletas ya estén siendo montadas, los chocolates digeridos y lo que sea que estén jugando los niños en sus computadores hoy en día ya esté evitando que conozcan el mundo. Pero siempre quedan los cumpleaños, los santos, etc. Un sinfín de razones por las que tener que ir a la tienda y conseguir un regalo. 

Si una de estas situaciones llega a tu vida, especialmente si la persona a la que tienes que regalar es un niño pequeño, no te desesperes. No es necesario que te informes sobre los gustos de las nuevas generaciones o que salgas a dejar a tu tarjeta de crédito en el hospital comprando un unicornio que habla cinco idiomas. Simplemente ve a tu cocina, y toma la botella llena de ese dulce pero salado líquido rojo. 

Youtube: Yaboi Dean

Así lo prueba un video difundido por Facebook, en el que un niño de unos cinco años está abriendo un regalo. El entusiasmo lo desborda. Para sorpresa de todos menos él, cuando nota que su regalo es una enorme botella de ketchup, no puede estar más feliz

A medida que el niño va abriendo el paquete, sus papás le van preguntando si sabe lo que es el regalo. Sacando papeles y rajando envoltorios, el niño adivina lo que lo espera: “¿Ketchup?”, “¡Ketchup!”, repite, su felicidad tan grande como la del tío astuto que se ahorró una fortuna

A propósito, ¿sabías que el ketchup era usado como medicina en el siglo XIX? Hay muchas cosas que quizás no sepas de tu comida