Por Camilo Morales
18 diciembre, 2020

Dentro de las postulaciones, según informó en su lista la UNESCO, también fueron reconocidos el baile argentino del chamamé, la comida callejera de Singapur, la cultura del sauna en Finlandia, entre otros.

El cuscús es de esos alimentos con los que puedes acompañar de forma perfecta tus comidas. Pero ahora podríamos decir que se ha transformado en un plato emblemático. Esto porque la UNESCO ha incluido a este plato como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad este 2020.

En la nueva versión del listado de bienes inmateriales del Patrimonio de la UNESCO, la propuesta fue presentada en forma conjunta de Marruecos, Argelia, Túnez y Mauritania. Esta unión fue vista de forma positiva por la organización, que dijo en su Instagram que “¡Este es un ejemplo de cooperación internacional del que estamos particularmente orgullosos!“.

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Este plato es típico de los países del norte de África y está hecho con sémola de trigo cocida al vapor. Luego de su preparación, se le pueden agregar verduras u otros alimentos para acompañarla. Puede usarse para sustituir acompañamientos como el arroz o la papa. A lo largo de la historia se ha convertido en parte fundamental de la dieta mediterránea.

Según consigna el medio El Faroceuta, el cuscús se caracteriza como un “plato de viernes“, debido a que en Europa el día del rezo de la mezquita es el viernes pasado el mediodía, algo que se compara con el día domingo de los católicos y su visita a la misa.

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Además, según la zona existen diversas variaciones de este alimento. Por ejemplo, a veces esta sémola se puede servir de tamaño fino, medio o grueso. También existe una diversidad de sabores, salado o dulce. La variación dulce, que es la menos frecuente puede ser con azúcar, cebolla caramelizada, pasas de uvas y miel. Esto, según El Faroceuta, en Marruecos lleva el nombre de tfaya.

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Dentro de las postulaciones, según informó en su lista la UNESCO, también fueron reconocidos el baile argentino del chamamé, la comida callejera de Singapur, la apicultura en Polonia, la cultura del sauna en Finlandia y el arte de la relojería franco-suiza, entre otras.