Por Antonio Rosselot
10 junio, 2019

Estos popotes demoran de 4 a 6 meses en degradarse. ¿Los de plástico normal? Casi 100 años.

El cambio climático y la protección de la biodiversidad son ámbitos que están muy en boga últimamente, también por la responsabilidad que nosotros, como humanos, tenemos con nuestro entorno. Cada vez se está tomando más conciencia del daño que le hacemos a nuestro planeta, y distintas personas están dando con soluciones efectivas para reducir el impacto medioambiental, por ejemplo, mediante la disminución del uso de plástico.

Royal Society of Chemistry

Itzel Paniagua y Alondra López ganaron el primer premio en el XXVII Concurso Universitario Feria de las Ciencias, la Tecnología y la Innovación de México, en la categoría de Diseño Innovador. ¿Y cuál fue el producto que les entregó el galardón? Un novedoso popote (o bombilla) hecho a base de cáscara de mango y baba de nopal.

UNAM

Tanto Itzel como Alondra, estudiantes del Colegio de Ciencias y Humanidades de la UNAM, trabajaron durante un año para desarrollar el prototipo de estos popotes, que tienen un aspecto inconfundible de papa frita. La idea del proyecto surgió cuando ambas compartieron clases en la Unidad de Polímeros.

El Universal

«El plástico normal tarda hasta 100 años en biodegradarse, nuestro bioplástico es 100% natural, ya que el día que lo dejemos de utilizar o ya no nos sirva lo podemos enterrar o poner en agua. De todas maneras se degradará en 4 a 6 meses».

Itzel Paniagua al portal de la UNAM

UNAM

Después del éxito que tuvieron en el concurso, las estudiantes gestionarán un posible acuerdo con la universidad para que ésta les ayude en el proceso de patentar los popotes y ponerlos a la venta en el mercado. ¡Bravo, chicas!