Por Antonio Rosselot
28 diciembre, 2020

Esta mujer africana agradeció de rodillas el desinteresado regalo que le hizo un buen samaritano, quien además le compró todo su stock de naranjas. Una historia inspiradora de esas que necesitamos en esta época de fiestas y pandemia.

Esta mujer africana tuvo un bello regalo adelantado de Navidad el pasado 24 de diciembre, ya que un buen samaritano —y desconocido, por lo demás— le dedicó un lindo acto de caridad para que pudiese tener una buena celebración.

En un video compartido por el tuitero @Euginearinda, se ve a una mujer embarazada vendiendo naranjas a un costado de la autopista, en un país que todavía no logramos identificar. En paralelo, un hombre se detiene al lado de ella para comprarle su mercancía.

TW: @Euginearinda

Pronto el hombre le comenta a la mujer que le comprará todas las naranjas, y las acarrea a la parte trasera de su vehículo. Luego vuelve a ella con la bandeja vacía y, en un acto de bondad pura, le entrega también un canasto con mercancía y productos para que pueda disfrutar sus fiestas en familia.

La mujer pareció olvidar por un minuto que estaba muy embarazada: ante el regalo, se arrodilló de inmediato y abrió sus brazos en agradecimiento a esta persona, que sin conocerla había confiado en ella y la había ayudado con insumos vitales.

TW: @Euginearinda

Y como si fuese poco, el hombre finalmente le pasa un sobre con dinero para que tome nuevos rumbos en su negocio, de acuerdo al portal Legit.ng. Ella no sabía si aceptar, pero él se lo pidió encarecidamente para que pudiese cuidar bien a su futuro bebé.

“No sé si soy la única en ver esto así… algunos piensan que es para lucirse frente a las cámaras, dando regalos y todo, pero en cierto punto yo lo veo como una fuente de inspiración. Una buena o mala acción sólo puede juzgarse por sus intenciones”, comentó una usuaria.

Otro en tanto, señaló que “no puedo creer que lloré con esto, con el hecho de que la mujer está embarazada. El trabajo no es dinero, sino que la gracia divina de Dios. Rezo por todos los que están luchando allí afuera para que reciban ayuda de lugares inesperados”.

Las imágenes hablan por sí solas: qué placer debe ser entregarle esa felicidad a una persona que la necesita y que la agradece. ¡De eso se trata la vida!