Por Luis Aranguren
4 octubre, 2021

El vendedor aseguró que es un “juguete” muy divertido y una buena opción de alimento. Para que nada se desperdicie.

Internet es a nivel mundial una gran fuente de conocimiento, pero también de rarezas si buscamos en lugares que no deberíamos. Lo cierto, es que muchos hacen negocios a través de estas redes y en ocasiones, lo que venden son cosas que a menos a muchos, no nos parece.

Facebook es uno de esos lugares donde la gente negocia cualquier cosa, desde su opción de “Marketplace”, las personas colocan sus productos, la descripción y el precio.

Pues en esta ocasión te venimos a contar de alguien que estaba vendiendo osos de peluche, y aunque suene tierno, para nada lo es pues están revestidos con cueros de pollo y rellenos en su interior. Según el vendedor, se podían jugar con estas piezas y una vez el niño se cansara, podían cocinarse y comerse.

El joven señaló que es una increíble actividad en familia, pues le muestran a los pequeños lo genial de sus piezas y lo sabroso que es comerlas después.

Lo cierto, es que parece una clase de taxidermia pero hecha con retazos de pollo y la idea podría ser algo peligrosa pues no se puede jugar con la comida. Esto porque los niños juegan en el suelo con sus juguetes, donde pueden contaminarse y no ser aptos para el consumo.

Víctor Ivanov Website

Por otra parte, habría que ver si a algún niño le gusta. Recordemos que la piel del pollo puede ser algo gelatinosa y la textura no siempre es muy agradable.

Pero la idea no es nueva, esto se realizó en Estados Unidos por primera vez en 2013 y fue una obra de arte realizada por el escultor Víctor Ivanov. Quien al momento de mostrar su obra, expresó desagrado por tener que coser la piel de oso. Aunque intentaba expresar una idea, el proceso de realización le pareció algo asqueroso.

Víctor Ivanov Website

Hasta el momento no sabemos cuántos ha vendido, y es que el audaz negociante colocó que cuestan 20 pesos mexicanos si la persona coloca el pollo y 30 pesos si debe hacerlo él.

No creo que sería ideal para jugar, pero habría que ver cómo queda una vez que se cocina, sería ideal si lograra conservar la misma forma. Aunque al menos yo no me lo comería, es un oso y se supone que debe ser algo lindo para jugar, no un objeto comestible.

Víctor Ivanov Website

Además, los cueros los suelen botar, no es muy recomendable comerlos por la gran cantidad de grasa que guardan.