Por Lucas Rodríguez
5 marzo, 2021

Don Albino Suazo Torres lleva 35 años vendiéndole estas delicias a los chicos de la primera cercana, así como al resto de los transeúntes. Ahora usa sus ganancias para ayudar a sus nietos y bisnietos.

Uno de los aspectos de la pandemia para el que debemos prepararnos, será la aparición de las consecuencias que causaron las cuarentenas y cierres masivos, que fueron llevados a cabo para intentar contener la taza de contagios. Puede que hoy estemos hablando de vacunas y contagios a la baja, pero en solo un par de meses más, nos vamos a tener que enfocar en los costes que tuvo mantener a las personas con posibilidades limitadas, o en muchos casos, sin la posibilidad, de realizar sus trabajos.

@ElSoldeTijuana

Don Albino Suazo Torres es alguien que debió ingeniárselas para sortear la pandemia. El adulto mayor, hoy de 85 años, lleva años desempeñándose como vendedor de churros en las calles de Tijuana.

@ElSoldeTijuana

Gracias a su trabajo duro, así como la fidelidad de los clientes cercanos al área donde él se encuentra, Don Albino ha conseguido mantener su negocio, llamado “Churros La Pasadita”, durante varias décadas. Las ganancias de sus ventas, que realiza todos los días desde las 6 de la mañana a las 3 de la tarde, le han permitido sacar adelante a su familia. 

@ElSoldeTijuana

Y cuando hablamos de familia, estamos hablando de un matrimonio de 35 años y doce hijos.

@ElSoldeTijuana

Uno de los clientes de don Albino, preguntado por el canal de noticias local, El Sol de Tijuana, subrayó lo bueno que es el hombre para su trabajo:

“A pesar de que ya está mayor, mira, le sigue echando ganas, es gente que está impuesto a trabajar y madrugar, gente maciza que no se raja… diario bajo a correr a la playa, diario llego con él al puesto La Pasadita para echar una platicada y comerme unos churros.”

–Jaime Duarte, cliente de Don Albino, para El Sol de Tijuana

@ElSoldeTijuana

El hombre de 85 años hoy continúa realizando su trabajo. El COVID-19 y las cuarentenas no consiguieron detenerlo, más que nada debido a que la lealtad de sus clientes, así como los chicos de la Primaria Abraham Lincoln, a la que su carrito lleva alimentando hace décadas, le permitieron seguir sacando ganancias. 

Hoy don Albino sigue realizando su trabajo para ayudar a sus nietos, e incluso, bisnietos, a salir adelante. A pesar de que ya está en edad para jubilarse, él considera más importante darle una ayuda a su familia. Después de todo, son ellos la razón de que lo hicieran en primera instancia:

“Nos conocíamos (yo y mi esposa) desde chicos, desde que teníamos como 14 años y pasado el tiempo, a los 22 años, nos casamos… Pues sí (estoy enamorado) y si no, es la compañía, porque en la vida todo se va acabando.”

–Don Albino para El Sol de Tijuana

https://www.facebook.com/ElSoldeTijuana.OEM/videos/264092441898184

Una persona admirable, tanto por su dedicación, como por darle al mundo más de sus ricos churros.