Por Catalina Maldonado
12 enero, 2021

Largas colas se hicieron luego de que Kuki Galiano, un puesto de churros en la Plaza de España en Sevilla, abriera después de un año sin vender su preparación estrella. Desde la Navidad las ventas no han bajado.

La pandemia afectó a muchos ámbitos de la vida, y sobre todo el sector del comercio se vio especialmente afectado tras la declaración de cuarentenas en casi todos los países del mundo como medida de protección. Ahora, con una vacuna en avance y mayores libertades, los locales vuelven a dar la bienvenida a sus clientes y retomar el año perdido. 

Así fue como el puesto Kuki Galiano se propuso terminar el 2020 y comenzar el 2021 con todas las pilas recargadas luego de un año totalmente parado producto del COVID-19. Con los churros como especialidad de la casa, el cocinero encendió los fuegos, cocinó la masa y frió las delicias que llamaron de inmediato la atención de cientos de clientes.

Facebook Churrería Kuki Galiano

Hemos vendido cerca de cinco mil churros cada día” comenta orgulloso David Galiano, hijo de Gloria Vaquero, que lleva desde los 16 años en la chucherría familiar que lleva el nombre de su marido, Kuki.

Ubicada en el centro mismo de la Plaza de España, punto importante en la ciudad de Sevilla, su olor a churros y chocolate recién derretido, logró que las personas que extrañaron el puesto de Kuki o aquellos turistas curiosos repletaran la zona de ventas, a tal punto que tuvieron que instaurar medidas de protección y distancia social. 

Diario de Pontevedra

Tuve que poner ese cordón para organizarla y recordar a la gente que hay que guardar la distancia de seguridad», apunta Galiano, tras ver como los días sábado y domingo las colas se volvieron interminables, a diferencia de los días de semana donde el goteo es más común.

Si bien la churrería Kuki Galiano solo abre en época de fiestas —razón por la que no abrían desde la Navidad de 2019– a través de sus redes sociales exigieron que el puesto se mantenga fuera del período navideño. A pesar de la ilusión de David Galiano por lograr esto, lo cierto es que no es tan fácil pues existen conflictos con el sector de la hotelería y es un permiso que podría tardar.

Facebook Churrería Kuki Galiano

De hecho, Galiano sabe que cierto sector de la hostelería los mira con recelo, pero pide a todos ellos que piensen que “nosotros no pudimos ni aprovechar el verano” debido al bloqueo de los puestos ambulantes y la falta de oportunidades de vender en otros sitios.

Tanto David como su madre, esperan poder seguir trabajando durante todo lo que queda de invierno pues, un año sin actividad “fue fatal” ya que “hay que seguir pagando facturas y no trabajas”.

El olor a churros es irresistible para cualquiera, por eso el éxito será total. De eso estamos seguros.