Por Leonardo Granadillo
19 marzo, 2020

Se estima que entre 5 a 7 millones de trabajadores de la industria de los restaurantes podrían perder su empleo gracias a la cuarentena. Pequeños gestos, que hacen a estas marcas ser grandes.

La crisis del coronavirus que un principio afectó solamente China, se ha convertido en una pandemia mundial. Si bien su tasa de mortalidad no es tan alta, la facilidad con la que se contagia ha llevado a países de todo el mundo a tomar rápidas medidas para evitar su propagación.

Dichas medidas, han tenido un impacto directo en la economía de estas naciones. De acuerdo al New York Grub Street, solamente en Estados Unidos la industria de restaurantes podría ver como se pierden entre 5 a 7 millones de empleos, debido a que no todos los comercios están en la capacidad de aguantar el duro golpe.

Instagram: @JamesonWhiskey

Y unos de los más perjudicados ante esta situación son los bartenders. Esos habilidosos empleados que nos preparan tragos deliciosos, no están recibiendo propinas (de lo que en parte viven) y algunos ni sueldo. Es por ello que Jameson Irish Whiskey ha decidido hacer algo al respecto:

«Normalmente, en el Día de San Patricio estamos celebrando nuestras vacaciones favoritas en algún bar vecino. Como ahora muchos no podremos estar juntos, necesitamos mantener el espíritu de la festividad vivo.

Instagram: @JamesonWhiskey

En Jameson, esto significa estar apoyando a las personas que han hecho a Jameson lo que es hoy en día: los bartenders. Estamos felices de anunciar que donaremos $500.000 dólares para apoyar al Gremio de Bartenders de Estados Unidos, porque sabemos que los miembros de esta comunidad pueden estar atravesando tiempos difíciles.

Ustedes siempre nos han apoyado, nosotros prometemos siempre apoyarlos», señaló la publicación en twitter.

Instagram: @JamesonWhiskey

Una buena forma de mostrar respaldo en tiempos difíciles. Hay que recordar siempre a quienes ayudaron a estar donde estamos. Fuerza para todos esos trabajadores de la industria gastronómica que están atravesando una situación laboral difícil, es cuestión de aguantar este duro golpe. Vendrán tiempos mejores.