Por Camilo Fernández
23 enero, 2018

Tengan especial atención con los ajos chinos. Realmente denigrante.

Hay un viejo y sabio consejo que dice que si viéramos las cocinas de nuestros restaurantes favoritos, no volveríamos a comer ahí nunca más. Y eso pasa con casi toda la comida. Si realmente supiéramos, o quisiéramos hacernos cargo, del tratamiento de los alimentos, probablemente no mascaríamos ningún alimento más. 

El documental de Netflix «Podrido» busca reflejar esto, profundizando en el recorrido que hacen los alimentos más consumidos a nivel mundial hasta llegar a nuestras mesas.

Con títulos de capítulos como «Leche cortada» o «El bacalao ha muerto», la producción alerta el peligro para la salud que es consumir ciertos productos que creemos que son perfectamente normales.


1. Maní

Es acusado de ser el alimento que más dispara las alergias. Uno hipótesis sobre esto es que el alimento está cada vez más contaminado. Al ser crecer en el suelo, está más expuesto a los pesticidas, lo que podría provocar mayor intolerancia. Otra razón podría ser la excesiva preocupación por la limpieza y abuso de antibióticos que podrían detonar en el cuerpo una reacción adversa ante ciertas proteínas.


2. Miel

El documental critica en un capítulo la industralización de su proceso para satisfacer la demanda mundial. Como cada vez hay menos abejas y no se produce tanta miel, en muchos casos lo que realmente se compra es un producto adulterado con jarabe de maíz. 


3. Pescados y mariscos

Es casi imposible rastrear el original del salmón o algún productor del mar que se compra. Menos saber cuánto tiempo transcurrió desde que lo pescaron hasta que llego a un plato. Esto tiene que ver con la corrupción y las malas prácticas laborales en la industria del mar, en donde hay pesca ilegal y mano de obra esclava.


4. Ajo

El ajo chino, en la mayoría de los casos según el documental, es blanqueado con productos químicos y suele estar contaminado con metales pesados. Además, se revela que mucho del ajo pelado que terminar en los supermercados de Estados Unidos son procesados por prisioneros chinos, algo prohibido por aquel país por sus leyes de trabajo esclavo.

La labor sería tan extrema, que los trabajadores pierden uñas y tiene que continuar el trabajo con sus dientes. 


5. Pollo

El sistema requiere de una mayor cantidad de pollos en una menor cantidad de tiempo, y por supuesto, que sean gordos. Esto ha producido que la industria del pollo fabrique este producto en masa, ampliando los riesgos asociados y el mal trato animal.

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