Por Pilar Navarro
23 junio, 2016

Me aburrí de ir al gimnasio. Lo que descubrí te va a interesar…

Hay personas que aman ir al gimnasio y otras que no. Pónganme en la segunda categoría. No lo soporto, es como ir a encerrarte a otro lugar más cuando podrías estar haciendo algo MUCHO más interesante. Un día me aburrí de ir al gimnasio y no fui más… y lo más raro de todo es que tuvo un impacto increíblemente positivo en mi pérdida de peso. Sí ¿lo puedes creer? Parece que es verdad eso que dicen que lo importante es siempre ejercitar de una forma que te guste. En este corto pero sabio recorrido aprendí un par de cosas, y si tú también estás harto de ir al gimnasio, entonces de seguro te van a interesar.

1. Conoce más sobre tu gasto calórico


Conozco algunas personas que hacen ejercicio porque les gusta, pero no para perder peso. Hay gente a la que le resulta mucho más comer saludable y reducir las calorías que ingieren que matarse haciendo ejercicio, probablemente porque ejercitar tanto les da mucha más hambre. Si conoces más sobre tu gasto calórico podrás adecuar tus comidas de acuerdo a este número y lograr perder peso manteniendo una actividad física ligera. Para conseguir un número y un plan más exacto te recomiendo visitar a un especialista.


2. Camina todos los días

Caminar no sólo es un buen ejercicio, además te relaja y cuando estamos más relajados tenemos menos ganas de comernos el mundo. En general las ganas de comer dulces o comida basura viene de estados ansiosos o del estrés que sentimos al día a día, por lo que una caminata puede traerte beneficios inesperados.


3. Busca el ejercicio que REALMENTE te funciona


No a todo el mundo le funciona correr, no a todos les funciona levantar pesos muy pesados. Prueba varias cosas y quédate con lo que te divierta y te haga ver resultados.


4. Conviértete en tu propio chef

Intenta, dentro de lo posible, cocinar tus propias comidas. De esa forma sabrás de forma casi exacta cuántas calorías estás ingiriendo lo que hará que modificar tu rutina de ejercicios o comer un poco más de vez en cuando no sea una tragedia. 


5. Puedes quemar la misma cantidad de calorías en muchos menos minutos de esta forma


Si no tienes mucho tiempo pero tienes ganas de ejercitar, te recomiendo buscar ejercicios HIIT o High Intensity Interval Training. Son ejercicios de alta intensidad que se realizan de forma continua durante un tiempo determinado de segundos. Así puedes aprovechar al máximo 15 o 20 minutos. Aquí te dejamos un ejemplo. (Consulta con un especialista antes de comenzar un nuevo programa de ejercicios)


6. Nunca dejes de hidratarte

Por alguna razón, nuestro cuerpo a veces no sabe distinguir entre la sed y el hambre. Es por eso que a veces puedes sentir muchas ganas de comer (incluso si acabas de comer algo contundente) cuando en verdad lo que sientes es sed. Asegúrate de hidratarte bien y beber al menos 2 litros de agua cada día. De esa forma será más sencillo distinguir cada uno de los momentos en los que tu cuerpo requiere volver a comer una comida o un snack.

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