Por Teresa Donoso
10 diciembre, 2015

Muchos creen que el yoga no trabaja la musculatura, pero la verdad es otra.

Trabajar los abdominales es algo que muchas y muchos quieren hacer. Sin embargo, no sólo queremos esforzarnos, también queremos ver resultados concretos. Si bien existen cientos de rutinas en internet y muchos videos muy ilustrativos al respecto, siento que trabajar nuestra fuerza y musculatura a través del yoga es totalmente diferente. No sólo hace que tomemos mayor consciencia del estado en el que se encuentra nuestro cuerpo y de nuestra respiración, sino que además nos entrega la posibilidad de hacerlo desde un lugar de aceptación, luz y amor propio. Estos son algunos de los movimientos te que te ayudarán a tener esos abdominales fuertes que quieres.

1. Elefante: extensión de brazos y piernas

En esta posición comenzarás sobre tus rodillas y tus manos, buscando tu centro y dejando que tu espalda esté recta. Luego levantarás un brazo y una pierna, que sean opuestos y al respirar los extenderás lentamente.


2. Plancha

La plancha es un clásico de los abdominales. Cuida de mantener tus brazos firme y tu espalda recta. Puedes desafiarte a mantener esta posición durante el mayor tiempo posible.


3. Plancha con elevación de pierna

Una variación de la plancha es elevar una de las piernas que nos dan soporte. De esta forma estarás trabajando de forma más activa tus abdominales y tus brazos.


4. Plancha con pierna hacia la nariz

Este estilo de plancha es más dinámico y tiene un movimiento similar al abdominal clásico que siempre realizamos. La diferencia es que en este caso nuestro cuello no sufre tanto y de esa forma el movimiento también se vuelve más efectivo.


5. Medio bote

Esta posición de yoga es fantástica para trabajar tu abdomen y realmente lo sentirás. Requiere un poco más de balance, pero no te apresures, poco a poco irás logrando mantenerte en la posición durante más tiempo. Empieza sentada, levanta tus piernas hasta llegar a un ángulo lo más parecido al de la imagen y apóyate con tus manos en caso de necesitar mayor estabilidad.


6. Silla

Comienza de pie. Después, inclina levemente tu torso, baja con las piernas e imagina que estás a punto de sentarte en una silla. Mantiene la posición y respira, puedes levantar los brazos también para trabajar tu balance.

De todas estos movimientos, las planchas son mis favoritas. Pueden ser dinámicas o relajadas y te da un momento no sólo para trabajar tu cuerpo, sino que también para apreciar todo lo que hace por ti.

¿Y tú? ¿Cuál prefieres?

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