Por Teresa Donoso
13 enero, 2016

No te fijas en el valor nutricional, sólo en las calorías.

Muchos creen que comer saludable significa sentir hambre todo el tiempo, comer una cantidad muy pequeña de calorías y no tener la posibilidad de comer nada sabroso. Es por eso que no es extraño encontrar gente que no come las calorías suficientes o que simplemente ya no puede más con las restrictivas dietas que usan. Si hace poco empezaste a comer más saludable pero no sientes que estés disfrutando lo que comes y constantemente sientes hambre y deseos de comer más, puede que no estés comiendo todo lo que tu cuerpo necesita.

1. Sientes hambre constantemente

Si sientes hambre constantemente es por algo, más aún si estás comiendo cosas saludables y granos integrales. Se dice que a veces sentimos hambre cuando estamos sedientos, pero si te hidratas bien y comes bien y aún así sientes deseos de comer más hay que aceptar lo obvio: tu dieta es demasiado baja en calorías y necesita ser ajustada. Nunca olvides que lo mejor es asesorarte por un profesional.


2. No te fijas en el valor nutricional, sólo en las calorías

Si te fijas sólo en las calorías y escoges el alimento de menor valor, puede ser que termines comiendo un helado que tiene 100 calorías en vez de un rico estofado de arroz integral y verduras sólo porque éste tiene 300 o más calorías. Hay que poner la nutrición por sobre las calorías, porque muchas veces nos hacemos más daño del que creemos.


3. Comes cosas que no te gustan sólo por seguir tu dieta

Parte de hacer un cambio en la forma de alimentarnos es aprender a disfrutar de lo que comemos y realmente saborearlo. Si constantemente nos decimos que hacer dieta es comer cosas que se supone que son saludables, pero que tienen un sabor terrible, nunca lograremos mantener esta cambio por mucho tiempo.


4. Salir a comer te produce ansiedad

Sientes que todo tiene demasiadas calorías y que no puedes comer nada. Evitas fiestas y juntas con amigos porque sientes que no podrás controlarte. Cuando comienzas a ver la comida como enemigo y sientes que lentamente comienzas a perder el control es cuando debes replantearte tu visión. La comida no es el enemigo, las calorías tampoco. Comer debiese ser un momento de tranquilidad en el que nutrimos nuestro cuerpo y no al revés.


5. Y cuando lo haces pides el plato de menos calorías incluso si no te gusta

Si sales a comer y pides esa ensalada que sólo tiene lechuga incluso si sabes que no la disfrutarás, entonces es hora de sentarte a pensar en la forma en la que ves la comida. No digo que ser saludable no implique dejar de lado ciertos alimentos como la comida chatarra, sin embargo, todo se trata de un equilibrio. Comer de todo un poco y con moderación es la clave, de esa forma lograrás enseñarte a comer con moderación y a disfrutar de todo lo que ingieres.


6. Sabes que no podrías mantener esta dieta por más de 3 meses

Una clave para saber que estás comiendo de menos o que no estás comiendo muy bien es que sabes que no podrías mantener tu dieta por más de 2-3 meses. Tampoco podrías imaginarte manteniéndola por un año o más. Cuando te das cuenta que tu dieta no es sostenible a largo plazo, entonces debes encontrar la forma de hacerlo. Después de todo, esta no es una alimentación para sólo algunos meses, es una alimentación para toda la vida.

¿Cuántos de estos síntomas tienes? Si crees que estás comiendo de menos, o si acabas de empezar un plan de alimentación sin haberlo consultado con tu doctor, no dudes en tomar una cita con tu nutricionista. La comida es muy importante para nuestro organismo y es por ello que no podemos tomar este tema a la ligera.

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