Por Valentinne Rudolphy
13 noviembre, 2015

Mientras todos hablan de lo importante que es el desayuno, a ti te da nauseas. Si es así, podrías tener un problema en tu metabolismo.

Típico. Escuchas por todas partes lo genial que es el desayuno, y que es la comida más importante del día. Pero no importa que te den un ultimatum sobre tu salud, de todos modos no tienes hambre. No puedes comer cuando te levantas, de hecho, sientes algo de nauseas. Pero tras todas esas horas de sueño, debes alimentarte. Tu cuerpo lo necesita.

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Las expertas Michelle Blum, Bridget Bennett y Lisa Hayim nos dan las razones para “forzarnos” a este hábito:

1. Comiste demasiado antes de dormir

No deberíamos alimentarnos después de las 7, máximo 8 de la noche. Aún así, a veces lo hacemos. Incluso hasta medianoche. Si lo haces seguido, y más de manera contundente, estarás afectando a tu metabolismo. No sólo causará estragos en tu sueño, sino que puede que tenga efectos secundarios, como lo es la falta del apetito.

Así, lo menos que querrás es comer, en especial si despiertas muy temprano.

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2. Problemas hormonales que no has detectado

A veces, si tus hormonas tienen algún desorden, también puede verse afectada tu hambre. Las hormonas son las que nos indican que hay que despertar y alimentarte, para poder mantenerte en pie. En especial esto puede provocar tus nauseas matutinas. Si es así, lo mejor es que vayas a ver a algún doctor.

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3. Tu metabolismo está loco

Algo ha pasado con tu metabolismo que no sabe cuando comenzar a trabajar. Puede ser simplemente una cosa de hábitos. Ha perdido la costumbre, y ya no quiere comer temprano. Al dormir este se desactiva, por lo que puede ser que se mantenga así. Es como el fuego. Si no lo “alimentas”, no crecerá. Pero en las mañanas, debes preocuparte de que sí se active.

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4. Cambia el hábito

Si no tienes hambre en la mañana, afectará tu metabolismo de gran manera. Necesitas la energía para comenzar el día. Puedes empezar de a poco: asegurarte de comer alguna fruta ligera, o un puñado frutos secos. De esta manera, tu metabolismo ya se activará y pronto querrá desayunar en grande.

Pensamos que comer o desayunar es cosa de gustos, pero la verdad es que nuestro cuerpo necesita estas “reglas”. ¡No lo dañes!

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