Por Juan David Montes
2 diciembre, 2016

¿Qué es más efectivo?

Se ha menospreciado el valor deportivo de las caminatas. Varios estudios científicos permiten corroborar que la velocidad no es un factor determinante a la hora de juzgar una actividad física. El diario español El País publicó un artículo que recopila las razones por las que vale la pena ir más despacio.

Un artículo publicado por Plos One demuestra que la práctica de actividades físicas moderadas por lapsos prolongados conlleva más beneficios que rutinas de mayor intensidad pero menor duración.

Para que una caminata sea efectiva, el Colegio Americano de Medicina aconseja alcanzar una velocidad que oscile entre 4.8 y 6.4 kilómetros por hora.

Por su parte, un estudio publicado en el Journal of the American College of Cardiology llega a la conclusión de que quienes hacen caminatas con frecuencia tienen reducen su riesgo de mortalidad en un 30%.

La Universidad de Texas indica que una caminata de 5 minutos tiene los mismos efectos que una carrera de 15.

Además, este ejercicio puede ser practicado por personas que han sufrido diferentes lesiones que les impiden correr.

Con respecto a la distancia, el National Center for Biotechnology Information afirma que después de 10.000 pasos, o sea 8 kilómetros, es posible obtener beneficios importantes.

Existen alternativas que implican un poco más de esfuerzo, como la caminata nórdica, que se practica con el uso de bastones que también hacen que se ejercite el tren superior.

¿Te animas a dar una caminata?

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