Por Teresa Donoso
5 abril, 2017

No tiene que ver con la memoria.

El Alzheimer, también conocido como Mal de Alzheimer, es una enfermedad que usualmente afecta a los adultos mayores. Según indica el sitio MedlinePlus, la enfermedad usualmente se traduce en una pérdida de la función cerebral que afecta la memoria, el pensamiento y el comportamiento, algo que provoca cambios en personalidad y a menudo mucha confusión. Lo más triste de ver a alguien que amas padecer de esta enfermedad es observar cómo, lentamente, su identidad se va perdiendo y deja de ser la persona que conociste tanto tiempo atrás. Sin duda, lo más doloroso es cuando esta persona comienza a ser incapaz de recordar eventos importantes o cuando termina por, finalmente, olvidar tu nombre, rostro o existencia.

Si bien durante mucho tiempo -y debido a los síntomas- se pensó que el Alzheimer se radicaba y afectaba el área del cerebro asociada con la memoria, un grupo de científicos italianos afirman que no es así, y que realmente la enfermedad se vincula directamente con el área que controla los cambios de humor.

Sus conclusiones fueron publicadas en el journal de ciencia italiano Nature Communications y fue coordinada por Marcello D’Amelio, profesor asociado de Fisiología Humana y Neurofisiología de la universidad Campus Bio-Médico de Roma y apuntan a que debemos comenzar a fijarnos en el área tegmental ventral del cerebro.

La razón es simple: en ese lugar se produce la dopamina, uno de los neurotransmisores asociados a los cambios de humor, y, según se indica en su estudio, cuando se padece de Alzheimer las neuronas encargadas de producir dopamina comienzan a morir. Lo anterior provoca un freno en la llegada de esta sustancia al hipocampo, lo que generaría, a su vez, la pérdida de recuerdos tan característica del mal.

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De esta forma, no es que el Alzheimer afecte la recopilación de memorias, sino que afecta parte del proceso que ayuda a recordar. La falta de dopamina también explicaría por qué el Alzheimer se ve usualmente acompañado de depresión o falta de interés en diversas actividades.

“Pérdida de memoria y depresión son dos caras de la misma moneda”, indica D’Amelio.

Según el reporte de Alzheimer en el Mundo de 2016, en 2015 cerca de 46.8 millones de personas ya vivían con esta enfermedad a nivel mundial. Ellos estiman que para 2050 el número llegará a 131.5 millones.

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