Por Teresa Donoso
3 diciembre, 2015

Quizá no sea tan buena como crees. Ten ojo con esto.

El problema de las ensaladas no es comerlas, sino más bien, la forma en la que las comemos. La lechuga, o cualquier vegetal verde que se le parezca, parece no ser muy popular entre la población y es por eso que muchas veces, en un intento de hacer nuestra ensalada algo que podamos disfrutar de alguna forma, añadimos ingredientes que no deberíamos añadir.

Si bien no existe alimento bueno o malo, a la hora de perder peso es importante mantener el gasto calórico que tu doctor y nutricionista te indican. ¿Cuántas veces no hemos pensado que una ensalada es baja en calorías sólo por tener vegetales y luego nos damos cuenta que no es así? Por lo demás, también tenemos que tener cuidado con la composición y procedencia de los añadidos que elegimos.

Claramente, no es lo mismo decidir añadirle una porción de aguacate a tu ensalada que añadirle un aderezo que parece ser bajo en grasas pero que está lleno de azúcar. A continuación encontrarás 4 recomendaciones sobre qué cosas evitar en tu ensalada y cómo sustituirlas.

1. Reemplaza los aderezos cremosos por un dip de aguacate y limón

Para Sharon Palmer, nutricionista y autora de Plant-Powered for Life los aderezos son muy peligrosos.

“Una porción puede llegar a tener más de 340 calorías y 5 gramos de grasas saturadas, por lo que las vinagretas suelen ser una mejor opción”.

En lo personal, me gusta moler un aguacate y añadirle limón y sal para conseguir un aderezo cremoso y natural.


2. Reemplaza los crutones por una pequeña cantidad de frutos secos, como maní o almendras, tostados y picados

Negarse a los crutones parece casi imposible, tienen un sabor delicioso pero no son muy buenos para alguien que quiere perder peso o mantener una dieta más saludable. Sharon lo confirma:

“Estos deliciosos crutones pueden llegar a tener entre 75 a 100 calorías por cada media taza. Y si lo piensas, media taza equivale a casi 5 crutones“.

Mejor utilizar tus calorías en algo de mayor valor nutricional como los frutos secos, ¿no?


3. Reemplaza el pollo o pescado apanado por el mismo ingrediente pero a la plancha

Las carnes magras como el pollo y el pavo son excelentes para añadir más proteína a tu ensalada, sin embargo Sharon dice que hay que ser precavidos y no escoger las versiones apanadas o fritas.

“Si no hay más opciones en el menú siempre puedes escoger el plato vegetariano, que usualmente contiene frijoles, garbanzos o huevos. Te ayudarán a formar más musculatura”.

De esa forma podrás comer un plato realmente saludable y no anular tus esfuerzos por culpa de un simple pollo apanado.


4. Reemplaza la opción de comer tu ensalada como wrap por añadir un poco de arroz integral

Comer tu ensalada en un wrap o tortilla puede ser más sencillo, sin embargo muchas veces estos wraps contienen entre 200 a 300 calorías y ni siquiera son integrales. 

“Incluso los wraps de espinaca, que parecen más saludables, están hechos con harinas refinadas que hacen que los niveles azúcar en tu sangre aumenten y que tengas hambre 30 minutos luego de comer”.

-Sharon Palmer

En vez de eso, y si sientes que necesitas un poco de carbohidratos extras, siempre puedes preferir añadir arroz integral, cocinado con especias, a tu ensalada.

Todas estas recomendaciones buscan hacerte más fácil la decisión de comenzar a comer de forma más sana. No siempre es fácil, por lo que si ya comenzaste a hacerlo y has notado cambios ¡te felicito! Es clave seguir igual de motivados para tener una vida saludable, y aunque cada viaje, cuerpo y camino es diferente, estoy segura que estas recomendaciones te serán de gran ayuda.

¿Qué te parecen estas recomendaciones? ¿Hay algo que ya hagas? ¡Cuéntanos!

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