Por Camila Cáceres
16 Junio, 2017

NOOOO, ¡EL SUSHI NOOOO!

Quedé con tragedia. Ok, todos sabemos que comer pescado crudo con arroz no es la mejor idea, pero es tan delicioso que resulta fácil no pensar en ello o asumir que a lo peor vas a acabar un poco enfermo del estómago, y eso sólo si andas comiendo cualquier porquería que se te cruza. A ti no te pasará. No, señor.

Eso pensaba una familia de Taipéi, Taiwán. Fueron a un buen restaurante japonés, muy decente. Dejaron a su hija de ocho años comer sashimi, ¿qué podía pasarle?

Cuando se quejó de comezón en su trasero su madre asumió que se había limpiado mal tras ir al servicio, y sencillamente le dio un buen baño al llegar a casa.

A los pocos días, la comezón era terrible y tenía síntomas tan preocupantes que su abuela debió llevarla al Hospital General de Taipéi, donde tras algunos exámenes los médicos señalaron a la preocupada familia que la pequeña tenía una lombriz solitaria y debían intervenirla.

Pero ni los doctores esperaban encontrar una lombriz de 2.6 metros en el aparato digestivo  de la niña.

Handout / Hospital General de Taipei

Se trataría de un tipo particular de lombriz llamada diphyllobotrhrium latum o “lombriz de pez” y se caracteriza por su gran tamaño. ¿Y adivinan donde crece mientras aún es una larva?

¡En el pescado crudo!

Por buenas que sean las condiciones de higiene de cualquier local, si el sushi no se cocina, el pez puede ser portador de esta larva y lo peor es que, una vez adentro del organismo humano, la lombriz puede sobrevivir años sin que nadie se de cuenta, puesto que fuera de la comezón los síntomas son fatiga, un leve dolor abdominal y estreñimiento.

La lombriz de pez más larga que han encontrado medía 15 metros y no es su tamaño lo peor, sino su apetito. En cualquier momento puede decidir que cualquier parte del cuerpo luce más apetitosa que el tracto rectal y puede atacar algún órgano importante.

Así que… quizá es hora de… dejar el sushi.

No sé si seré capaz.

Te puede interesar