Por Francesca Cassinelli
23 diciembre, 2016

La mujer describe el olor como a “almizcle”.

“Tenía un olor pesado a almizcle. No era sudor, no era ese olor. Era un olor distinto”. Así describe Joy Milne el olor que comenzó a sentir en su esposo hace por lo menos veinte años. Al principio no le dio importancia: venía en olas. Con el tiempo se hizo más fuerte, pero ella no sabía con qué relacionarlo.

Todo cambió cuando se unió a una organización solidaria con personas que sufren de Parkinson en Reino Unido y sintió que las personas a quienes ayudaban olían como su esposo.

La mujer describe el olor como a “almizcle”, un tipo de aroma que se relaciona a las secreciones de los animales en bosques. Sospechando, decidió que su esposo Les debía ir a examinarse y el resultado fue sombrío: sí sufría de Parkinson.

El diagnóstico de Joy fue tan certero que, de acuerdo a la BBC, se están haciendo investigaciones para poder identificar signos iniciales de Parkinson a partir de las partículas en la piel de las personas.

5News.

Los análisis son financiados por la caridad Parkinson’s UK en Manchester, y estudian a 200 personas con y sin Parkinson.

La decisión de investigar se tomó luego de que Joy pudiese distinguir entre 6 personas con la enfermedad y 6 que no la tenían. Los sujetos de prueba usaron una camiseta por todo un día y luego la entregaron a Joy para que la oliera.

Inicialmente Joy acertó a 11 de 12 personas, pero a los meses la persona número 12 llamó para decir que le habían diagnosticado la enfermedad, haciendo el análisis “de olores” de Joy 100% preciso en esa muestra.

“El Parkinson es una enfermedad muy difícil de diagnosticar. Aún diagnosticamos de la misma forma que lo hacía James Parkinson en 1817, que es observar a las personas y sus síntomas”.

-Katherine Crawford, directora en Escocia de la fundación Parkinson’s UK-

Lamentablemente el esposo de Joy, Les, murió en junio de 2015. Pero esperamos que la poderosa nariz de Joy ayude a desarrollar un examen más simple para detectar la enfermedad más tempranamente y así ayudar a mejorar la calidad de vida de quienes sufren la afección, que aún no tiene cura.

Puede interesarte