Por Andrés Cortés
27 abril, 2018

Un “ligero” procedimiento le devolvió lo que perdió en su juventud.

Todos sabemos que las armas de fuego son, por esencia, muy peligrosas. Y juntar adolescentes más alcohol y armas de fuego, nunca pero nunca es una buena idea. De esto sabe bien Chrissy Steltz que a los 16 años su vida cambió drásticamente. Se encontraba en una fiesta donde un amigo cuando una perdigones rebeldes de una escopeta golpearan la cara de la joven.

Aquella vez fue la última en que Chrissy vio, pues el impacto de bala que por fortuna no le quitó la vida, sí la dejó con su rostro completamente deformado, perdiendo su nariz y ojos, dando paso a una vida de oscuridad y a una banda que cubría su desfigurada cara.

ABC News

ABC News

A pesar de la grieta que dejó este impacto de bala en su rostro, así como la pérdida de la vista y el olfato, la joven logró graduarse de la escuela secundaria e incluso asistió a su fiesta de graduación, pero siempre utilizando su peculiar máscara negra que ocultaba el desastre que dejó su accidente.

Todo apuntaba a que la vida de Chrissy llegaría al fin de sus días de esta manera. No obstante, a 11 años del terrible incidente se abrió una puerta que le daba una nueva esperanza.

YouTube ABC News

A Chrissy le ofrecerían unas prótesis faciales para darle una nariz y ojos artificiales. No obstante, esta puerta fue rápidamente cerrada luego de que su seguro médico se negara a pagar estas cirugías por considerarlas netamente cosméticas.

Para su fortuna, cuando toda su convicción por tener un rostro estaba en el suelo, cirujanos y doctores vinieron al rescate para darle una nueva cara, sin costo alguno.

Oregon Live

Si bien Chrissy no podrá ver los efectos de su nueva apariencia, su pequeño hijo por fin podrá ver a su madre sin una máscara negra en su cara.

Aquí puedes ver un fragmento que realizó ABC News sobre este caso.

Sin lugar a dudas la vida de Chrissy cambió mucho, pero esta vez para mejor. Actualmente tiene una pareja, Geoffrey Dilger, quien también perdió la vista a los cortos 16 años, y su pequeño hijo Geoffrey Jr.

Es increíble la fuerza que esta mujer tiene para luchar y sobreponerse a lo que ha vivido, teniendo como un gran motor la vida de su pequeño hijo.

.

Puede interesarte