Aquí, un poco de historia y un dildo de 28 mil años.

Durante años, quizás siglos, fue considerado como un acto inmoral que los seres humanos hacían. Si eran descubiertos, debían pagar con todas las penas del infierno. Pues claro, la masturbación ha sido un tema tabú a través de la historia, pero la realidad es irrefutable siendo la práctica sexual más común alrededor del mundo.

No se ha podido determinar cuándo comenzó, pero sí que los Homo Sapiens que llegaron hace unos 40 mil años a Europa lo hacían: esto se ve reflejado en los pocos grabados y pinturas rupestres que podemos ver hoy en día.

Porque el erotismo y las prácticas sexuales no ha sido exclusivo para los seres humanos actuales. Revisemos un poco de historia

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Hace unos 13 años, la arqueóloga Petra Kieselbach junto a su equipo, excavaban en la cueva Hohle Fels en Alemania, cuando encontraron una escultura en piedra con forma fálica: era un dildo que tenía al menos 28 mil años. El equipo de investigadores dan por hecho que la figura de piedra de unos 20 centímetros, fue un artilugio sexual.

Miren cómo era:

World Archaeology/Prehistory museum Blaubeuren

Eva Christina en su obra The Book of Kink: Sex Beyond the Missionary, cuenta que en el templo megalítico de Hagar Qim, en la isla mediterránea de Malta, existe una construcción que data del 3200-2500 a.C. Allí se encontró una figura de arcilla que parece ser una mujer masturbándose.

La obra tendría esta representación porque la figura tiene las piernas levantadas, una mano sobre su vulva, y la otra en su cabeza.

En la época precolombina ha sido difícil para los investigadores estudiar este tema, aunque ciertas producciones artísticas ornamentales como los “huacos eróticos del Perú” muestran que quizás, esta práctica sí era tolerada en esos años.

El huaco es una pieza de cerámica delicadamente trabajada por los Wari, Nazcas y los Mochilas. Las figuras que les mostraremos a continuación, son figuras precolombinas que datan del 3oo a.C:

Museo de Arte Precolombino

La mitología de los antiguos egipcios también habla de la masturbación. En el libro Genesis of the Cosmos: The Ancient Science of Continuous Creationse explica que el Dios Atum, “copulaba con su puño” para fertilizarse y crear la Vía Láctea, la atmósfera, el Dios Shu y la diosa Tefnut.

En Grecia, los consoladores, eran llamados Olisbos, y las mujeres encargaban estos falos de madera o cuero acolchado en la ciudad de Mileto, en el Asia Menor.

Esta imagen muestra una vasija de una griega rociando polvo para la erección

El cristianismo desde sus orígenes condenó las prácticas sexuales afirmando que era uno de los pecados más grandes, tal como lo predicaban miembros de la iglesia como San Agustín de Hipona (354-430), San Beda o Beda el Venerable (672-735) y Santo Tomás de Aquino (1225-1274).

En el renacimiento, el amor y el sexo eran retratados en pinturas y en la literatura. El pintor Peter Paul Rubens (1577-1640), mostró esto en sus obras:

Peter Rubens

Todo iba bien, hasta que en el siglo XVI,  una epidemia de enfermedades de transmisión sexual como la sífilis, aterró al emperador Carlos V, y en “Las Reglas Penales”, penaba de muerte a los masturbadores y los que tenían relaciones sexuales con personas del mismo sexo.

En 1830, se publicó en Francia, Le Livre Sans Titre- libro sin título en español- que hablaba desde la moralidad, sobre las fatales repercusiones de la masturbación en las personas. Médicos y la sociedad de la época consideraba la práctica como algo mortal.

Esto es un extracto de ese manual:

Dittrick Museum

“Era joven y guapo, el orgullo y la alegría de su madre; pero murió atormentado, ciego, enfermo y paralizado, a la edad de diecisiete años. Si hubiera conocido los peligros de la masturbación, podría haber vivido una vida mejor”.

Algunas imágenes de esta obra y el texto que acompañaba a cada ilustración de la época:

 

Dittrick Museum

“Era joven y guapo … el orgullo de su madre”


Dittrick Museum

“¡Se corrompió! Pronto carga con el castigo de su crimen, envejece antes de tiempo, su espalda se encorva”.


Dittrick Museum

“No puede andar, sus piernas flaquean”


Dittrick Museum

“Su pecho se colapsa; vomita sangre”


Dittrick Museum

“Su cuerpo entero se cubre de pústulas; es una visión horrible”


Dittrick Museum

“A los 17 años expira entre horribles tormentos”.

Masajes pélvicos para la “cura” de la histeria

La Unidad de Medicina Sexual de Madrid en España, cuenta que en Grecia, Hipócrates, Areteo y Celso tenían la teoría que el útero de una mujer era como un animal ubicado en el vientre, y la histeria era el animal indignado que pedía placer genital. Entre los tratamientos de la época estaba la aplicación de olores desagradables en la nariz, perfumes agradables y masajes  en el órgano sexual femenino. Si bien, estos no tenían como fin que las mujeres llegaran al orgasmo, para Hipócrates la cura del mal era el matrimonio, el sexo o los estornudos. 

En la época victoriana del siglo XIX, la Reina Victoria de Inglaterra tenía una concepción moral extrema, que fue extendida alrededor del mundo. Los médicos de la época, elogiaban a la monarca y la catalogaban como la “mujer ideal” que solo tenía sexo para reproducirse ya que según ellos, no existían más beneficios de la práctica. 

¿Y qué pasó con esta medida? La insatisfacción sexual de las mujeres, impulsó a que muchas  se sometieran a tratamientos contra la histeria, para curar todos sus males. Sí, a muchos masajes pélvicos.

Profesor explicando la histeria de su paciente.

Algunos estudios 

A fines de la década de 1940, y principios de 1950, Alfred Kinsey estudió junto a un grupo de científicos por 15 años, las conductas sexuales humanas. Uno de sus grandes descubrimientos, fue derribar los estigmas que rodeaba a la masturbación, y considerarlo como algo normal.

En su estudio “Conducta sexual del varón” realizado en 1948, señalaba que entre el 92% y 97% de los hombres entrevistados, se habían masturbado. En el año 1953, hizo lo mismo con mujeres, y la muestra arrojó que un 62% también se había autoestimulado.

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En 1956, William Masters y Virginia Johnson, publicaron la investigación “Respuesta Sexual Humana”. Este libro es considerado como el primer estudio científico de la anatomía y fisiología de la actividad sexual humana.

En este estudio que observó la respuesta sexual de 382 mujeres, y 312 hombres, describen que los orgasmos femeninos provenientes de los estímulos directos como la masturbación, eran más satisfactorios físicamente que el coito. Aunque este último era mejor, visto del punto de vista emocional.

La masturbación ha sido a lo largo de la historia, una forma de experimentar por ti mismo tu sexualidad.

Con el paso del tiempo, se han reportado diversos beneficios de esta práctica como la relajación, conocer su cuerpo y liberar tensión. Si bien hay muchas personas en el mundo que lo practican constantemente, hay otras que prefieren no hacerlo: cada persona es libre de hacer lo que quiera con sí mismo.

¿Sabías algo de la historia de esta práctica?

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