Por Teresa Donoso
3 mayo, 2016

¿Mito o realidad?

Hacer abdominales es parte del día a día de muchos por diferentes razones. Algunos queremos tener mayor estabilidad en nuestro tronco superior, otros los hacen porque siempre los han hecho y algunos quieren tener el codiciado six pack. Independiente de tus razones, todos hacemos varias repeticiones cada semana porque nos parece que es algo positivo y saludable. Sin embargo, hay algunos que piensan lo contrario.

Según Stuart McGill, profesor de biomecánica de la columna vertebral en la Universidad de Waterloo de Canadá, hacer abdominales es bastante dañino para nuestra columna. McGill se ha dedicado a estudiar los movimientos que el cuerpo realiza al hacer este tipo de ejercicios durante años y su conclusión es que provocan severos daños en los discos de la columna.

Para probarlo, realizó un experimento utilizando cadáveres de cerdos. Flexionó sus columnas repetidamente (durante horas) imitando el movimiento que hacemos cuando hacemos abdominales. Posteriormente, al examinar los discos de la columna se dio cuenta de que estaban tan comprimidos que incluso presentaban protuberancias.

Pero… ¿qué tan reales son los resultados de estos experimentos? ¿Acaso eso no significaría que TODOS deberíamos tener problemas a la espalda?

Si bien las similitudes de la estructura ósea del cerdo pueden compararse con la humana, definitivamente no es igual. Por lo demás, su estudio incluyó repeticiones de abdominales que ningún humano puede realizar (es decir: horas y horas de repeticiones sin descanso).

Lo que sí es cierto, es que a nivel humano, algunos somos más propensos a tener problemas de espalda al realizar cierto tipo de ejercicios. Sin embargo, en esos casos es inevitable, ya que muchas veces significa que estamos genéticamente predispuestos a tener problemas con nuestra columna y sus discos.

McGill concluye que lo mejor que podemos hacer para limitar los riesgos es colocar nuestras manos debajo de la zona lumbar al hacer abdominales, para evitar que quede aplastada contra el suelo. El problema es que esto limita mucho los posibles abdominales que podemos realizar y la mayoría se parecerían a este:

Quizás lo mejor que podemos hacer es aplicar nuestro buen razonamiento y seguir tal como lo hemos hecho: calentando antes de ejercitar, descansando entre cada repetición, tomándonos días de descanso y asegurándonos de no trabajar ningún músculo que esté lesionado.

Aunque si sabes que alguno de tus familiares tiene problemas a la espalda, entonces no estaría de más hacerte un chequeo médico y asegurarte de que todo está en orden.

Puede interesarte