Por Teresa Donoso
23 junio, 2016

Así es, hubo un momento en el que había un bebé ahí.

Hay algo que tienen las entrenadoras personales que, por alguna razón, las hace capaces de hacer cosas increíbles, como tener un cuerpo aún más tonificado después de tener un bebé. Para el resto de nosotras, comunes mortales, no es tan sencillo, pero eso no hace que deje de ser interesante leer al respecto.

Este es el caso de Mirella Ingamells, una entrenadora basada en Inglaterra de 36 años que tuvo a su primera hija hace 11 meses (sí, sólo 11) y desde ese entonces se ve mejor que nunca. Aunque queda de más decir que todo se debe a su cuidadoso entrenamiento y su muy buena alimentación.

Mirella reveló que durante el embarazo había ganado cerca de 10 kilos (algo que personalmente encuentro muy mínimo) y que después de sólo dos semanas de haber dado a luz, había vuelto a su peso original. Eso sí, no hay que olvidar que ella ya entrenaba MUY duro antes de quedar embarazada, por lo que es entendible que su cuerpo se comporte de esta manera tan especial.

«Perder el peso que había ganado no fue difícil. Al haber tenido un buen estado físico antes de embarazarme y haber continuado ejercitando y cuidando de mi cuerpo durante el embarazo no me demoré mucho en perder el peso extra».

También le ayudó el hecho de que ella tiene más masa muscular que la mujer promedio (y no se ve para nada masculina, así que quizás es hora de que todas dejemos de tenerle miedo a las mancuernas) ya que a mayor masa muscular, más calorías gastas en reposo.

Ingamells además compite a nivel profesional en concursos de bikini y fisicoculturismo, algo que explica su físico fuerte y tonificado.

Throwback to my first time on the WBFF World stage in 2013 and blessed to have worn the most amazing themewear, awarded #bestthemewear of the night, designed and created by @fuchsiabyalexdavey ❤️ You know, the greatest things about competing, and competing with the WBFF, are all the things you learn & experience on the journey. To place and win a trophy is exciting, and believe me, the icing on a great big cake! But it's all the other things that really make it worthwhile. The run up to the show, the atmosphere backstage, the fun of stepping on stage with so many amazing and beautiful athletes, the people you meet and the friends you make. Not only do you learn a huge deal about yourself as a person when prepping for a competition…discipline, self-control, sacrifice, pushing the boundaries and ignoring your limitations. It can also make you appreciate so much more in life…your own body, loved ones who give you the support you need, food, life, freedom! For me personally it really is an amazing journey that pulls me back in for more time and time again. I had only planned to compete once back in April 2013 but it got me hooked! I'm so excited to be stepping on stage again this year, in just 11 weeks time, at the WBFF Worlds 10th Anniversary show in Toronto! #wbffworlds #toronto #canada #wbff #domin8 #teamdomin8 #wbffpro #mirellafitness #strongbeatsskinny #strongmom #fitnessdiva #fitmama #10monthspostpartum #fitness #beauty #fashion #10thanniversary #themewear #bikini #costume #victoriassecret #vs #abs #girlswholift @nutristrength #athlete #girls

A photo posted by Mirella Ingamells WBFF Pro (@mirella_strongbeatsskinny) on

Eso sí, después de dar a luz se dio un tiempo fuera de 6 meses para tomarse las cosas con calma y pasar mucho tiempo con su bebé. De hecho, se tomó 2 semanas en las que no hizo ningún tipo de ejercicio y después comenzó a realizar, de forma leve y sin mucha exigencia, abdominales.

«No quería apresurarme con lo del entrenamiento, además, quería aprovechar el tiempo con mi bebé».

Cuando finalmente sintió que estaba lista para volver a su antiguo entrenamiento, comenzó a levantar pesas tal como lo hacía antes: cuidando su postura, su forma y realizándolo por un máximo de 90 minutos.

Su meta no era perder peso, sino más bien ser capaz de volver a levantar el peso que levantaba antes de embarazarse. Independiente de su meta, los resultados comenzaron a verse muy pronto:

Así se veía 3 meses después de dar a luz:

Y 7 meses después:

Aunque en general se puede decir que su cuerpo se ve prácticamente igual, ella nota algunas diferencias. Eso sí, no ha dejado que eso la haga sentir mal, sino que muy por el contrario:

«Haberme convertido en madre me ha dado una fortaleza interior incluso mayor que la que tenía antes».

¿Y a ti? ¿Qué te parece? ¿Crees que la maternidad y el ejercicio se pueden mezclar? ¡Cuéntanos!

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