Por Francesca Cassinelli
6 febrero, 2017

A sus 42 años tomó la decisión que cambió su vida.

Algunos días el tumor que albergaba en su útero era más evidente que otros. Las personas se acercaban a María Christofi y la felicitaban por su “bebé”. Le preguntaban por su salud, por la fecha del parto, si era niño o niña. Cuando el bulto era más pequeño María les explicaba a los desconocidos que no estaba esperando un hijo, pero a medida que crecía y crecía decidió comenzar a fingir.

Se ahorraba el dolor y las explicaciones dando una fecha falsa. Hasta había calculado que lucía de 28 semanas de embarazada.

“A veces explicaba que era un fibroide pero ocurría atan frecuentemente que terminé diciéndole a las personas una fecha falsa”.

-Maria Christofi-

Caters News Agency.

María, que es del norte de Londres, tuvo el diagnóstico de su tumor el 2007. Sin embargo, en ese momento era pequeño y pensó que podía sanarlo con terapias naturales y medicina alternativa.

“Fue una gran operación y cuando ofrecieron cirugía mi fibroide medía solo 5 centímetros, yo quería manejar el problema naturalmente”.

-Maria-

Se arrepiente profundamente de no haber removido el bulto con cirugía cuando era más pequeño. De hecho, ese es el comentario fundamental que tiene para quienes tienen tumores benignos como el suyo.

Caters News Agency.

“El mejor consejo que podría dar a alguien que vive con un fibroide es que investiguen y lo remuevan antes de que mida 7 centímetros”.

-Maria, citada en The Mirror-

Con los años su tumor fue creciendo y creciendo hasta que alcanzó los 17 centímetros de tamaño. Además, pesaba cerca de tres kilos.

Maria podía hacer su vida normal, pero el bulto era evidente y las personas la interrumpían constantemente.

Caters News Agency.

De todas formas estaba cansada y decidió, ¡por fin!, operarse.

“Ahora, dos semanas después de mi operación, es un alivio no tener esto en mi panza y no tener que explicar por qué luzco embarazada a desconocidos”.

-Maria Christofi, citada en The Mirror-

Ahora Maria comparte sus fotos para que las personas evalúen mejor sus problemas de salud y, a la vez, comprendan el dolor que padecía y la vergüenza que sentía cada vez que alguien le preguntaba por su panza.

Caters News Agency.

“Mirar la foto de mi fibroide es irreal, nunca imaginé que fuera realmente tan grande (…) Ahora no puedo esperar a sentirme como yo misma de nuevo, comenzar a ejercitarme y poner los meses difíciles tras de mí”.

¡Qué bueno que Maria por fin se sienta cómoda de nuevo!

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