Por Ghalia Naim
24 abril, 2017

Ya puede sentarse por unos minutos.

La obesidad es una enfermedad que se está haciendo cada día más común en nuestra sociedad, y probablemente sea producto de la agitada y, al mismo tiempo, sedentaria rutina que tenemos en las grandes ciudades. Hay poco tiempo para cocinar alimentos sanos, y mucho menos minutos para salir a correr (ni hablar de la interacción humana).

Eman Ahmed tiene 37 años y hace muy poco pesaba alrededor de media tonelada.

Con 500 kilos, era considerada la mujer más obesa del mundo.

Así lucía antes…

BBC/ MUFFAZAL LAKDAWALA

Sí, aunque parezca un tanto insólito que alguien pueda llegar a tal peso, existen varias razones por las cuales puede suceder.

En el caso de esta joven mujer el motivo es la elefantiasis, una enfermedad en la que varias partes del cuerpo  se tornan anormalmente grandes producto de un bloqueo en el sistema linfático. Según la información de la página oficial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Elefantiasis, ésta es la causa:

“La infección es causada por unos parásitos denominados filarias, que se transmiten a través de los mosquitos. La infección normalmente se contrae en la infancia, causando daños asintomáticos en el sistema linfático. Las manifestaciones dolorosas y profundamente desfigurantes de la enfermedad aparecen más tarde, y conducen a una discapacidad permanente”.

ELE.ORG

Eman llevaba 25 años sin salir de su hogar en Egipto, debido a la imposibilidad de moverse.

Su historia se hizo viral luego de que se le comparara con la mujer más obesa del mundo inscrita en el libro Guinness de los Récords con 293 kilos, la estadounidense Pauline Potter. Sin embargo, a diferencia de ella, Ahmed sufre esta patología crónica que la terminó postrando casi toda su vida.

Luego de que su caso se hiciera conocido, un equipo de médicos del hospital Saifee en Bombay, India, quiso ayudarla, pero nada fue fácil. Debió hacer una estricta dieta de líquidos mientras esperaba que alguna aerolínea aceptara trasladarla a la ciudad, pues ninguna deseaba hacerlo en vista de su delicado estado de salud.

EPA
EPA

Finalmente, fue ingresada al hospital en febrero, y en marzo sometida a una compleja operación que probablemente le devolvería  la esperanza de caminar algún día.

AFP

A casi dos meses de la intervención, Eman ha perdido 250 kilos, y el grupo especialista se enorgullece del gran éxito:

“Es una versión más alegre y delgada de ella misma. Ahora puede sentarse en una silla de ruedas y permanecer sentada durante bastante tiempo, algo que no hubiésemos ni siquiera soñado hace tres meses. Ella espera con paciencia el momento en que podrá ingresar a un escáner para conocer la causa de su parálisis del lado derecho y de sus convulsiones”.

AFP

Nos alegramos que todo haya resultado bien y, sobre todo, que un magnífico equipo se haya ofrecido a ayudarla. Hacer la diferencia solo requiere interés y perseverancia.

¿No crees?

Aquí está ella mucho más delgada que antes:

¿Qué sabes sobre la elefantiasis?