Por Francisco Armanet
7 diciembre, 2017

Es una persona completamente distinta en la última fotografía. Es realmente estremecedor.

3 años bastaron para que un agresivo cáncer pancreático le quitara la vida a Jeannette Nutley y dejara a su pareja e hijos con un eterno vacío en el corazón. A pesar de que las estadísticas indican que en esos tipos de cáncer el pronóstico de vida es mucho menor, el sufrimiento por el que debió pasar la mujer de 58 años fue tal vez demasiado insoportable como para agradecer aquel tiempo extra que pudo pasar junto a su familia.

El «principio del final» tuvo lugar cuando Jeannette cumplió 55 y se encontraba de vacaciones junto a su novio Graham. Fue un síntoma casi imperceptible el que dio el primer aviso de la violenta enfermedad que ya había comenzado a gestarse en su organismo; un dolor de estómago que llegó y desapareció al rato, pero que luego de eso no dejaría de asomarse, cada vez con más fuerza, en la vida cotidiana de la madre de 5 hijos. 

Jeannette Nutley

Justgiving

Al regresar de las vacaciones, y cuando Jeannette sospechó que los dolores podían deberse a algo más serio de lo que pensaba, acudió al centro hospitalario de Bedford, su ciudad natal. Sin embargo, la avanzada tecnología médica y específicos exámenes oncológicos que los doctores le realizaron no fueron suficientes para que ellos pudieran detectar el cáncer. Jeannette regresó a su casa con las convencidas palabras de los especialistas aún sonando en su casa. «Estás bien, no hay nada de qué preocuparse»…

Luego de algunas semanas en que los dolores no remitían, Jeannette y su familia consultaron por los síntomas en Internet y temieron que, en efecto, el problema pudiera ser mucho más grave de lo que habían dicho los médicos. Fue en ese entonces cuando el nombre «cáncer de páncreas» apareció por primera vez frente a sus ojos, en una simple página web, pero que hizo cuadrar la sintomatología con la enfermedad a la perfección. La mujer consultó con otros doctores y la sentencia fue inmediata y lapidaria: cáncer de páncreas en fase terminal. 

Y el diagnóstico calzó rápidamente con el hecho de que Jeannette dejó de comer producto de los dolores en su estómago, lo que la llevó a perder más de 10 kilos en pocos meses. Antes de que pudiera asimilar la información, su cuerpo ya estaba demasiado deteriorado.

Nutley

Y lo que siguió durante los próximos meses no fue más que tristeza y un infructuoso intento por sanarse de la enfermedad. Jeannette hizo una dieta alimenticia especial y comenzó un tratamiento intensivo de quimioterapia. Lamentablemente, eso sólo sirvió para agudizar los dolores puesto que el cáncer estaba demasiado ramificado.

Joe, su hijo mayor, señaló que verla así fue lo más difícil por lo que ha pasado en su vida. «En poco tiempo se deterioró gravemente. Pasó de ser una mujer fuerte y saludable a verse como una anciana de 80 años. Fue devastador».

 No había nada más que hacer.

Facebook / Jeannette Nutley

Graham y los hijos de Jeannette crearon una plataforma web llamada «Just Giving» para generar conciencia sobre los graves daños del cáncer pancreático. A través de ella recaudan dinero para poder adelantarse en investigaciones y tratar a los pacientes de mejor manera. Ellos no quieren que más personas sufran lo que Jeannette tuvo que sufrir…

Facebook / Jeannette Nutley

«Queremos concientizar sobre los síntomas del cáncer pancreático. Un simple dolor de estómago puede ser suficiente», señaló Graham, quien fue pareja de Jeannette durante 8 años antes de verla morir.

Facebook / Jeannette Nutley

Esperamos que casos así no vuelven a ocurrir, los costos personales y familiares son simplemente demasiado altos…

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